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Introducción
Hace unos años entré en contacto con el libro de Richard Schaedel “Etnográfia Muchik” en la biblioteca BOBST en New York University. El texto me pareció no sólo una verdadera joya etnográfica de la costa peruana, sino además un compendio fotográfico sin precedentes sobre la etnia y la cultura Muchik y por ende de las culturas costeñas de principios de 1900s. Encontré en las fotos de don Enrique H. Brunning, una cantidad de información valiosísima y de alguna manera desconocida a nivel masivo. Han pasado los años y veo que esta información aún sigue estando ausente, razón por la cual decido hacer esta reseña.
Presento el artículo de José María Ascencio, quien describe la obra de Richard Schaedel –quien fue biógrafo oficial de don Enrique H. Brunning– y quien además fue un gran defensor de la cultura y la etnia Muchik. También incluyo partes de un artículo de Teodoro Hampe Martínez, sobre don Hans Heinrich Brunning Brooksted, más conocido como Enrique H. Brunning, ingeniero alemán que llegó a Perú en 1875. Teodoro Hampe nos ilustra sobre quién fue Enrique Brunning y cuál es el legado que nos dejó luego de vivir medio siglo en nuestro país.
Es interesante también aportar que la lengua Muchik fue una de las lenguas generales del Perú indígena. Como lo señalan Luis Andrade y Jorge Pérez en su libro "Las lenguas del Perú", publicado recientemente por la Pontificia Universidad Católica del Perú. La lengua mochica o muchik, era una las lenguas generales del Perú el siglo XVI. En el libro de Schaedel también se incluye una contribución sobre el asunto ‘…el ultimo hablante de Muchik,..’ anota el Dr. Schaedel ‘… murió en el ano 1910 y era una persona residente de la zona de Eten en Lambayeque.’ (Pág. 11). Al final incluyo información sobre la actual revitalización de la lengua Muchik en Lambayeque.
http://www.youtube.com/watch?v=YiKGu1j7ZkM&feature=related
Lengua Muchik II
http://www.youtube.com/watch?v=mUYeWV-weps&feature=related
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BIOGRAFÍA DEL MAS GRANDE MUCHIKÓLOGO DEL ÁREA ANDINA
Por: José
Maeda Ascencio
El 9 de diciembre del 2005, falleció el prestigioso antropólogo peruanista Dr. Richard Paul Schaedel en St. Ignace, Michigan, en los EE. UU., a los 85 años de edad, víctima de una neumonía y otras complicaciones; nacido en Newark, New Jersey el 17 de Agosto de 1920 en el hogar de don Joseph Schaedel y doña Anna Louise Haug Schaedel, de ascendencia alemana; su única ascendiente viva es doña Pula Mueller, hermana de su padre; evidentemente, enamorador empedernido, Richard Schaedel se casó tres veces: su primera esposa fue Mary Carol Antonin con quien tuvo tres hijos: Leoncio Richard E. y Daliah; luego contrajo matrimonio con Carmen Martner con quien tuvo un hijo: Marcos Nicolás Schaedel y en su último compromiso con doña Eva Oracova tuvo una hija: Delia Anna Louise; durante la segunda guerra mundial se alistó en el ejército de los EE. UU., sirviendo como radiologista y lingüista; estudió antropología en la Universidad de Wisconsin en donde obtuvo su bachillerato en 1942 y luego se doctoró en la Universidad de Yale junto a su compañero Wendell C.Bennett que trabajó ocho meses en la costa norte de Perú en 1939. Schaedel inició su trabajo profesional en el Departamento de Estado de los EE. UU.; su interés por el mundo andino lo llevó a Venezuela, luego a Haití y Perú, país del cual se enamoró definitivamente; aquí fundó el Instituto de Antropología en la Universidad de Trujillo; desde 1960 es profesor de la Universidad de Texas, desde donde centró sus investigaciones en Perú, país al que dedicó el resto de su vida; Schaedel habló y escribió solventemente en inglés, español, francés, alemán y ruso; su interés por difundir sus investigaciones sobre el área andina lo llevó a viajar a Europa varias veces publicando especialmente en alemán; fue condecorado como Profesor Emérito de la Universidad de Texas y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Trujillo en 1987, de la cual fue Profesor Emérito; trabajó intensamente con el objetivo de reivindicar al pueblo nativo Muchik, al que estudió y amó, anhelando el establecimiento de su independencia cultural y económica; por ello, planteó la necesidad de formar la gran Confederación de los Muchik, pueblo étnico que vive en casi toda la costa central y norte de Perú; antropólogo, arqueólogo y filósofo, finalmente se convirtió en el más agudo y sistemático etnógrafo andino, enfocando y elucidando el origen, la vida, el desarrollo y la problemática de las culturas peruanas, en especial de los Muchik, continuando la labor pionera de don Hans Heinrich Brunning Brooksted, ingeniero alemán que llegó a Perú en 1875 en donde vivió medio siglo, de quien Schaedel es su principal biógrafo considerándolo como el primer etnógrafo en Perú, comparándolo con Otto Von Buchwald, etnólogo autodidacta que residió en Ecuador; el peruanista Richard P.Schaedel fue uno de los principales propulsores en la fundación del Instituto de Estudios de América Latina; más de 60 doctores discípulos suyos continúan su legado, algunos en Perú; en sus últimos años fundó la organización de Los Consultores Ecuménicos en donde se integran científicos, religiosos y filósofos comprometidos en el entendimiento y cooperación de la cosmovisión étnica en el mundo, con el propósito de proteger las culturas nativas y étnicas ante la amenaza de las culturas dominantes.
Fotografías del Maestro de H. Brüning LA ETNOGRAFIA MUCHIK - Richard P. Schaedel.
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EL ANTROPOLOGO ANDINO
“Hermosura Muchik” – Foto de Brunning.
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SCHAEDEL Y LA
CONTINUIDAD
CULTURAL MUCHIK
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Don Enrique Brüning, el pionero Extracto de EL LEGADO PERUANISTA DE ENRIQUE BRÜNING
Teodoro Hampe Martínez
Nació Hans
Heinrich Brüning
el 20 de agosto
de 1848 en el
poblado de
Hoffeld, cerca
de Bordesholm
(Holstein), en
el seno de una
familia de
labradores
aparceros de
moderada
condición
económica. Sus
padres le
costearon los
estudios en la
Real Escuela
Politécnica de
Hannover, donde
estuvo entre los
años 1865 y
1869, cursando
materias de
historia
natural,
química,
matemáticas y
tecnología de
máquinas. No
consta
documentalmente
que hubiese
obtenido ningún
grado académico,
pero durante su
larga estadía en
el Perú, llevó
el título de
«ingeniero» y
fue integrado al
Cuerpo de
Ingenieros de
nuestro país.
Fotografías del Maestro de H.Brüning LA ETNOGRAFIA MUCHIK - Richard P. Schaedel.
Fotografías del Maestro de H.Brüning LA ETNOGRAFIA MUCHIK - Richard P. Schaedel
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INTERPRETACION
ETNOGRAFICA DEL
ARCHIVO DE
ENRIQUE BRÜNING
Con el título de
“La etnografía
muchik en las
fotografías de
H.Brüning:
1866-1925”, Edic.
COFIDE de Perú
dió a luz en
1989 la
magnífica obra
de R.Schaedel,
producto de un
sistemático
trabajo de
revisión,
investigación e
interpretación
de la obra de
don Enrique
Brüning a través
del Acervo
documental que
el etnógrafo
autodidacta
alemán vendió a
los museos
etnográficos de
Hamburgo y de
Dahlem - Berlín,
respectivamente.
Básicamente
trata del
análisis de un
total de 2,123
fotografías que
sumadas así, se
reportan por
partes al final
de la obra; hace
referencias
también de la
revisión de
libretas de
campo
acompañadas de
croquis, dibujos
y anotaciones.
Lamentablemente,
Schaedel no
desarrolló un
proyecto para
estudiar la
documentación
colonial que
Brüning dejó en
alemania, aunque
esta tarea
sugiere un
trabajo de tipo
etnohistórico;
sólo un somero
estudio
bibliográfico o
de inventario de
esta colección
ha realizado el
historiador
Teodoro Hampe
Martínez (Hampe:
2000). Brüning
cita (1922:
Jayanca)
documentos
referentes a la
hacienda Batán
Grande o Sicán,
cuyos originales
hemos estudiado
y adelantado en
un artículo
publicado en
Revista “Umbral”
9-10 (Maeda:
2006) de la
Universidad
Nacional “Pedro
Ruiz Gallo”de
Lambayeque, Perú
(también en
www.investigacion.com)
. Los datos
referentes a la
transacción y
venta de la
colección
Brüning, tanto
con el gobierno
de don Augusto
B. Leguía
Salcedo y Taforo,
como con los
museos alemanes
se pueden
analizar en la
revista “Arqueológicas”Nº
10 ( Julio C.
Tello y Toribio
Mejía Xesspe:
1967: 242-249).
Podríamos decir
que Schaedel, a
partir del
material
estudiado, pone
de manifiesto su
gran capacidad
de análisis
tanto
antropológico
como
etnográfico, en
los diversos
capítulos que
comprende la
obra; es
enfático al
hacer hincapié
el menosprecio
hacia el
“campesino” (o
al natural, al
moche, al
aymara, al
quechua) que
capta en los
escritos de
pioneros de la
antropología
como Bandelier,
Tshudi, Markham,
Wiener,
Middendorf,
Bastian, Squier
y Uhle (Schaedel
1989: p.9);
incluso, en su
observación
sobre lo
europeizante de
la concepción de
algunos
investigadores
llega a decir
que :.. “en
el caso de
Brüning estamos
frente a un
fenómeno único
en su época
pues, a pesar de
reflejar algo de
la actitud de
subestimación,
si no de
desprecio (hacia
el muchik)…se
mostró con
objetividad…con
“relativismo
cultural”),
afirmando que
Brüning llegó a
entender la
valía de su
propia herencia
cultural
campesina
calificándolo
como “no solo
el primer
etnohistoriador
del Perú, sino
de toda América
Latina”
(p.12).
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La
Ekística Muchik
Factor
importante en el
desarrollo del
pueblo Muchik
fue su
experiencia
“ekística” o su
percepción del
medio ambiente;
Schaedel
interpreta muy
bien la
convivencia del
muchik con el
fenómeno de El
Niño, que
recaracteriza
periódicamente-
entre 30 a 75
años- por las
catastróficas
lluvias que se
dan entre enero
y junio. Al
respecto destaca
el respeto por
los cerros
(“pong”) o Apus
–en quechua– que
incluso llegan a
“enfrentarse” en
algunas leyendas
locales; hace
referencia de la
historia de
cerro “La
Vieja”de Motupe
y sus
“encantos”; en
efecto, la
presencia del
fuego y del agua
y de la “fuerza
de
encantamiento”
de las montañas
se hacen
patéticos en la
leyenda del
famoso cerro
“Chaparrí” y su
enemigo “El
Mulato”, en las
áreas de Batán
Grande y
Chongoyape que
hemos
documentado (www.revistainvestigacion.com);
siguiendo los
apuntes de
Brüning confirma
el
reverdecimiento
de los cerros de
la costa norte
entre junio y
agosto, como
resultado de la
fuerte neblina
en este período;
los cerros
batangrandinos
presentaron este
panorama en
1983, en donde
apareció entre
la diversidad de
vegetación
silvestre,
abundante
“tomatillo”,
”caihuilla” y
“yuca de monte”,
es decir, las
verduras en su
estado
primitivo, de
escasos
centímetros de
longitud. En su
trabajo destaca
la observación
de Brüning sobre
el desarrollo de
una “etnociencia
metereológica”
para predecir la
venida de
lluvias,
poniendo como
ejemplo en que
los muchik
habían
demostrado que
cuando el
“cuerno”
izquierdo de la
luna (del sur)
se levantaba
sobre el cuerno
derecho, era
indicio de que
habría más agua
en la sierra (pág.31);
ésta práctica
para cultivar se
conserva todavía
en Mórrope y
otros pueblos
muchik
lambayecanos;
adapta Schaedel
las
observaciones
ecológicas de
Brüning a las
denominaciones
ecológicas
modernas de
zonificación de
Koepcke y
Sabogal,
destacando la
utilización de
las especies
algarrobo (“ong”),
faique (“faik”),
pai pai (“pud”,
para teñir
cordobanes),
“choloque”
(jabón natural),
caña brava (“kumo”)
–que hemos
encontrado en
documento del
año 1596 como
“caña berabes”(Maeda
.2006;
Rev.”Umbral”)–
carrizo (“kopi”),
el lito (“chekne”,
para sacar lejía
para el jabón),
etc. Cuando
Schaedel destaca
las
observaciones
que Brüning hizo
sobre la
relación del
muchik con el
mar, conjetura
sobre la
supuesta riqueza
biológica del
mar nor peruano,
debido a su
vaticinabilidad
por El Niño
–Oscilación Sur–
(pág.43); no
cree que las
rústicas balsas
muchik hayan
navegado mas
allá de las
islas guaneras,
navegaron sin
alejarse de la
costa,
infiriendo de
posición
equivocada
teorías como la
de Thor
Heyerdahl, que
aseguró que
balsas de totora
pudieron llegar
a la Oceanía; el
mismo Brüning
documentó que
las balsillas
navegaban sólo
hasta Islas de
Lobos (pág.49);
hay que decirlo,
si Heyerdahl
navegó tantos
kilómetros mar
adentro, fue con
el apoyo de
tecnología de
radio y otros
complementos
modernos; los
moches no
tuvieron, en
este sentido,
grandes
embarcaciones al
nivel
tecnológico de
los vikingos,
por ejemplo, y
otros pueblos
del viejo mundo.
Schaedel asume
que por razones
aún no muy
claras, los
pescadores
tuvieron menos
sentido de
sedentarismo que
los agricultores
y está de
acuerdo con
Brüning en que
los muchik de
Eten, trazan su
origen en una
migración del
norte, de
Sechura
posiblemente y
utiliza su
acepción
conservadora de
“comunidad
Muchik-Tallán”,
aunque aclara
que los
cronistas
españoles
diferenciaban
bien a ambos
pueblos, hasta
en su lengua (pág.
44) y aún por la
heredad del
curacazgo o
mejor diríamos
del “filcado”,
por línea
materna
practicado por
los tallanes;
destaca la
observación del
etnógrafo alemán
sobre la
utilización de
la balsa desde
San José hasta
Sechura en lugar
del caballito
utilizado desde
Santa Rosa y
Pimentel hasta
Huanchaco en
Trujillo; en
Pimentel se
utiliza hoy en
día una gran
balsa para
alojar a varios
caballitos en
alta mar cuando
terminan su
faena a eso de
las 3:00 de la
tarde; cita la
afirmación de
Buchwald sobre
la relación
desde la
prehistoria de
los muchik con
la costa
ecuatoriana y no
solo eso, sino
que la macro
etnia Muchik-
Tallán llegó a
afincarse de
acuerdo,
coincidiendo con
Jijón y Camaaño.
Analizando el
recorrido de
Brüning por
Huancabamba,
afirma que los
sacerdotes
muchik ya
visitaban los
lagos sacros
(Sharon) con
fines de
peregrinaje y
aprendizaje y,
que los muchik
ocuparon
inclusive, zonas
serranas hasta
Balsas; al
respecto A.
Bandelier (1940)
ya documenta la
existencia de la
lengua muchik
hablada por
naturales de
Balsas en la
cuenca del
Marañón, lo que
demuestra un
efectivo
movimiento
migratorio a
través de
diferentes pisos
ecológicos en
los andes
centrales. •••
LAS
PALEOTECNOLOGIAS
Schaedel enfoca
y divide
sistemáticamente
el trabajo de
Brüning respecto
a las
tecnologías
nativas
abarcando temas
de riego,
tejidos,
cestería y
construcción de
viviendas;
obviamente, la
construcción
monumental y
conocimientos de
ingeniería ya no
se daban en la
época de Brüning;
por tal motivo,
en la
sistemática
reconstrucción
que hace
Schaedel del
trabajo de
Brüning, el tema
se centra en el
estudio de la
construcción
rural, que aun
hoy podemos
observar casi
intactos, sobre
todo en o que
respecta a la
utilización de
la caña (Gynerium
Sagitatum),
carrizo,
algarrobo, paja
o “enea” (Enea
Ytyphaceae) y
barro,
materiales que,
precisamente,
hacen difícil,
arqueológicamente,
determinar o
documentar la
ubicación de
asentamientos
humanos;
Schaedel ha
logrado
comprobar la
utilización de
los recursos
naturales en
forma racional y
sistemática en
los
descendientes
muchik, tomando
interés en la
tecnología de
hacer “petates”
y “esteras”(de
junco) y en los
tradicionales
“caballitos de
totora”
fabricados con
Scirpus y enea,
amarrados con
sogas (“huangana”
o “huacas”),
enfatizando que
las balsas de
San José y
Sechura, eran
importadas de
Ecuador. Es
interesante
también la
observación que
Schaedel hace
sobre la llamada
“lana de piscoya”,
utilizada para
hacer colchones
que Brüning
identifica como
Cereus sp.; en
la zona de
Mochumí Viejo,
quebrada de
Sincate, en la
serranía de
Ferreñafe, crece
en forma
silvestre este
cactus que,
efectivamente,
al reventar,
expulsa un copo
de algodón
–blanco– que los
lugareños
conocen como
“lana de piscoya”;
el cactus tiene
forma de pene,
lo que sustenta
la información
personal del
investigador Dr.
Julio C. Sevilla
quien ha
encontrado que
Piscoya, antiguo
apellido muchik
–posiblemente
sechurano–,
significa
“pene”;
paleotecnologías
como la del
tejido con
algodón nativo,
apuntado y
fotografiado por
el etnógrafo de
Hoffield y R.
Schaedel, ha
sido ampliamente
documentada
después en los
ochenta por
James Vreeland
Jr, discípulo de
nuestro
biografiado,
aunque los
artesanos
aseguran de que
fueron
utilizados con
fines más allá
del interés
científico; la
posibilidad de
que el algodón
nativo sea
cultivado
masivamente es
difícil, dado su
elevado costo
para evitar la
plaga del gusano
rosado de la
india. En el aspecto de alimentación el biógrafo resalta el hecho de que la chicha fue fabricada por hombres, hecho documentado por María Rostworoski, como pudo haber sido también el arte de tejer en telar y la pesca; la chicha, bebida ritual y sagrada ha sido estudiada por la antropóloga Lupe Camino; actualmente, en Pimentel se puede observar la tradición de la venta del pescado hecha por mujeres, casi nunca por los pescadores, tradición que parece ser milenaria ya apuntada por Brüning; en La Legua y Vicús (Piura) observamos que la chicha, en grandes tabernas o cocinerías, era elaborada por la madre e hijas, mientras que el varón, padre de familia, se mecía en una hamaca o se limitaba a observar la venta y el consumo; la natural timidez del muchik se rompe cuando beben chicha, hecho que fue utilizado por Brüning para sacar información valiosa como es su documentación sobre el idioma muchik que empezó poco antes de 1897 cuando emprendió viaje a Alemania. El estudioso alemán Ernest W. Middendorf, había realizado en tiempo récord de mes y medio, un exhaustivo trabajo respecto al muchik que publicó en 1983-85; la investigación de Brüning sigue aún inédita y según sabemos, R. Schaedel ha dejado un trabajo avanzado respecto a la lengua que inicialmente estudiara el cura don Fernando de la Carrera y Daza (1644) – a quien Schaedel se refiere como “religioso fanático” y racista– y tambien don Modesto Rubiños y Andrade (1782), en los que se basó el ing. tucumano don Federico Villarreal (1921) y el sistemático trabajo del historiador chiclayano don Jorge Zevallos Quiñónez que ha hecho publicaciones al respecto entre 1944 a 1948. Schaedel destaca el estudio de la etnopsiquiatría dentro de la medicina tradicional que ha hecho el escritor Carlos Camino Calderón; se refiere seguramente a su obra “El Daño ”(1942) que basa su argumento en la historia de personajes de la hacienda Batán Grande, en especial de don Juan José Aurich Pastor que la novela lo convierte en José Navarrete. Schaedel enfatiza en su estudio la riqueza de datos etnográficos dejados por Brüning sobre las fiestas religiosas en una “avalancha” de fechas. En todo el estudio en referencia, notamos la ausencia del interés de Brüning por documentar la tradición del cantar de Tristes y Cumananas, que en realidad tiene orígen prehispánico tantas veces mencionados como “endechos” por los cronistas como Cieza, Jospeh Pablo de Arriaga y otros; estos cantares, ahora interpretados por hombres, casi siempre ebrios, también fueron exclusividad de las mujeres en los ritos mortuorios en donde se liaban en verdaderos “duelos” de lloronas; por eso quizás, a los funerales hoy en día, se les llaman “duelos”. En verdad, la ciencia antropológica, histórica y política tiene el reto de ampliar sus estudios sobre el legado de Brüning y el más grande de los muchicólogos, el Apapek Richard Schaedel, quien confirmó que la correcta y justiciera manera de administrar el patrimonio cultural, debe ser la de la administración de los propios herederos de su prosapia étnica y cultural. Jorge Sachún, su fiel seguidor anota que cuando Schaedel visitó Kuntur Wasi en 1995 junto a Víctor A. Rodríguez Suy, se expresó así: “…Onuki, he venido hasta aquí para felicitarte, porque junto a Jorge Sachún has iniciado un gran ejemplo en Perú, de cómo debe manejarse un Museo Arqueológico; es decir, por la propia comunidad o el pueblo mismo organizado, único depositario y heredero a quien se debe ser devuelto todo lo que la arqueología halle, descubra e investigue y como científicos-sociales estamos obligados a contribuir en la recuperación junto a ellos, a devolverles su dignidad”; la práctica de Yoshio Onuki y Sachún tiene su lado totalmente opuesto a los ejemplos dejados por Izumi Shimada en Batán Grande y Walter Alva en Sipán, quienes contribuyeron para que los museos en donde se exhibiría la herencia cultural de estos pueblos, paradójicamente, sean construidos en áreas ajenas a las que realizaron excavaciones y a los pueblos que utilizaron para satisfacer sus propósitos personales y nada científicos. Finalmente creo, que los pueblos étnicos aún pueden retomar con justicia, lo que el maestro Schaedel sostuviera en su largo trajinar: que ellos tienen el derecho y el deber de administrar su propia herencia cultural, y vale la pena alentarlos diciendo: “¡Moeich Muchik, Chipán Siameiñ! = “¡Somos Muchik, Aún Vivimos!”.
•••
A manera de
ultima reflexión
(M.Yataco)
Lengua Muchik I http://www.youtube.com/watch?v=YiKGu1j7ZkM&feature=related
Lengua Muchik II http://www.youtube.com/watch?v=mUYeWV-weps&feature=related
Lengua Muchik III http://www.youtube.com/watch?v=77RPP7_a9_c&NR=1
http://www.youtube.com/watch?v=nKv_pnHaDIQ&feature=related
Ecos Sonoros de los Mochica http://canteradecanterurias.blogspot.com/2008/09/ecos-sonoros-de-los-mochicas.html
http://www.monografias.com/trabajos66/cumanana-triste/cumanana-triste.shtml
Links http://foroterraeantiqvae.ning.com/forum/topics/richard-schaedel-y-los-muchik
Legado del Peruanista Enrique Brunning por T. Hampe. http://derechocomercialenlinea.blogspot.com/2008/05/el-legado-peruanista-de-enrique-brning.html
Colegio Brunning en Pimentel http://www.bruningcolegio.edu.pe/vidabruning.html
La presencia alemana en Eten http://www.librosperuanos.com/articulos/david-ayasta-vallejo2.html
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Bibliografía
consultada
¨Mochica
Wonterbuch¨ (Edit.) Fondo Editorial UNMSP
Lima-Perú, 2004
¨Los gramáticos
de la lengua
Yunga¨
Trujillo-Perú,
No 8 , 2003 Pp.
349-377
¨Un diccionario
Yunga" "La etnografía muchik en la fotografías de H. Brüning, 1886-1925"
Edit. COFIDE,
Lima-Perú, 1988 ¨El diccionario mochica - castellano castellano - mochica de José Antonio Salas
¨El registro musical de Bruning¨
Ponencias XVII
Fondo Editorial Pedagógico San Marcos, Lima-Perú, 2006. Pp. 275-283
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| Las mujeres Muchik de la costa peruana a principios de siglo (1901) | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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