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Entre el 1 y el 10 de diciembre, se conmemora la útima acción militar de la Campaña Libertadora del Perú: la Batalla de Ayacucho. El general Antonio José de Sucre, estuvo al mando del ejército que con su triunfo, selló en forma definitiva, la libertad de nuestra nación.
Poco antes, Simón Bolívar le había escrito: "Expóngase usted, general, a todas las contingencias de una batalla, antes que a los peligros de una retirada."
Por su parte, el ejército realista llegó al campo de batalla el 8 de diciembre, al mando del virrey José de La Serna, posesionándose inmediátamente de las laderas del cerro Condorcunca; haciendo frente a las fuerzas de Sucre. La Serna, cuyo ejército estaba mejor equipado y con mayor número de combatientes, (9,320), alineó sus divisiones de la siguiente manera:
Fue precisamente el general La Serna, quien en la mañana del 9 de diciembre, inició el ataque, ordenando a la división del general Jerónimo Valdés, que atacara el ala izquierda de la Mar y a los generales Antonio Monet y Alejandro González Villalobos, que por su parte, arremetieran inmediátamente después contra las divisiones del centro y derecha de Sucre, una vez que Valdés, cumpliese su cometido.
Sucre ya había alentado a sus tropas con su famosa arenga: "De los esfuerzos de hoy, depende la suerte de la América del Sur. Otro día de gloria va a coronar vuestra admirable constancia".
Empero, la estrategia inicial de La Serna, fracasó, gracias al contra ataque de la reserva comandada por el general Lara. Esta acción dio lugar a que el general Sucre, quien vigilaba desde un punto llamado la Sabaneta, ordenara a Córdoba, atacar a las divisiones de los generales Monet y Villalobos, las cuales no habían entrado aún en combate; ocasionando una gran desorganización en dichas unidades, siendo perseguidas por los batallones de Córdoba.
Algo similar ocurrió con la caballería de La Serna cuando fue embestida por la caballería de Miller. Luego la división de reserva, comandada por Lara, intervino nuevamente, para ayudar a las unidades de Córdova. Dicha estrategia, imposibilitó a los realistas mantenerse en combate por más tiempo, viéndose obligados a pedir su capitulación. A las cinco y media de la tarde se presentó el comandante Mediavilla, ayudante de campo del general Valdez, para solicitar a nombre de su General en Jefe, una rendición. Luego llegaron los generales Canterac y Carratalá, para determinar junto con el general Sucre, las condiciones de aquel tratado, que se firmó en Quinua.
Con Ayacucho se dio libertad al Perú y también al Alto Perú, que después se llamó Bolivia.
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● Ayacucho ● Leyendas de Huamanga: "Helme"
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