CONOZCA EL PERU

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CHIM PUM CALLAO, es la frase creada por los chalacos de antaño, seguramente como un evocar a la onomatopeya del disparo de un cañón y dar así rienda suelta a la bien llamada “furia chalaca”, puesta de manifiesto por estos porteños en toda circunstancia que se necesita impulsar adrenalina a través del torrente sanguíneo.

 

En 1537, el Cabildo de Lima ordena a Diego Ruiz, la construcción de un tambo bodega, con el propósito de proteger las mercancías que llegaban al puerto. Con ese primer edificio, nació el Callao, sin acta de fundación.


Su nacimiento oficial, data de 1671, cuando el virrey Conde de Lemos le otorgara el título de ciudad. El 20 de Agosto de 1836, el Mariscal Andrés de Santa Cruz nombra al Callao "Provincia Litoral", con autonomía propia, convirtiéndose esta fecha en su aniversario político. Sin embargo, sus celebraciones como “Provincia Constitucional”, se realizan el 22 de abril, fecha que en 1857, la Convención Nacional aprobara unánimemente, para honrar al puerto con dicho título.


Callao, es una evocación en el tiempo, como cuando la falta de vías de comunicación, hacían aparecer a esta ciudad, muy distante de la capital. Había que utilizar el tren en la estación de la Plaza de la Matriz, comprar los boletos y salir en aquellas legendarias máquinas a vapor que entonces eran dos: la “Villegas No. 18" y la “Viterbo No. 21". La hora de partida era las 8:00 (Hora inglesa), en punto. Inclusive para ir hasta Huacho, una vez en el puerto, había que trasladarse en lancha, mar afuera, hasta los barcos caleteros a vapor que hacían viajes por todo el litoral.

 

El puerto paulatinamente ve creciendo su población e igualmente se va modernizando. En 1928, el tren sería desplazado por un moderno medio de transporte: el tranvía, que lo uniría a Lima y Chorrillos, con sus paralelas líneas de rieles, sobre las cuales habremos sido transportados en infinidad de veces y circunstancias.


Sobre la procedencia de la palabra Callao, los historiadores se han referido a la existencia de un documento que nombra a un almirante llamado Fernando Callao, quien por el año 1544, había entablado un juicio por la propiedad de una nave. Esto posiblemente demuestre que por el rango de almirante en la armada española de este personaje, fuese una autoridad importante en el lugar. Cabría entonces la posibilidad, que los primeros habitantes le rindiesen homenaje, reconociendo a la ciudad con el nombre de Almirante Callao y luego con solamente Callao.

 

Algunos documentos muestran que en 1547, se empleó por primera vez, la palabra Callao en documentos oficiales por el licenciado Don Pedro de la Gasca en Panamá. En 1586, figura ya con el nombre de Puerto del Callao. En 1630 el padre Jesuita Bernabé Cobo lo nombra "Pueblo y Puerto del Callao".


En otra versión, el agustino Bernabé Torres, describía así al Callao: “Su playa es limpia y pedregosa, muy útil para lastrar las naves que entran y salen del continente”. Frase que se considera decisiva, considerando lo que dice el diccionario de Fernández Cuesta, que Callao es la acepción de “quija, zahorra, lastre”; agregando que el término de marina, quiere expresar una de las cualidades de fondo y de playa.


En lo que se refiere al gentilicio “chalaco”, también algunos historiadores creen que se deriva del vocablo indígena “chalhuaco”, que significa pescador u hombre de costa.


En 1612, el jesuita italiano Ludovico Bertonio, se refirió a las palabras aymara “chalhua” que significa pescado y “huaque”, que quiere decir nombre. De lo cual podría deducirse, que los españoles al tratar de pronunciar la palabra “chalhuaque”, la castellanizaron y pronunciaron “chalaco”. Para Villamil y Roda, “chalaco”, procede de la palabra “challucu”, que se traduce como lugar o sitio arenoso. Otra versión hace referencia a la palabra “chala”, arbusto cuyas hojas una vez secas, eran utilizadas en el revestimiento de sus moradas, a las que eran amarradas con una especie de soga, extraída del árbol llamado “aco”. La unión de estos vocablos, habría originado así, el término “chalaco”.

 

El Callao fue azotado sucesivamente por un movimiento sísmico y un maremoto el 28 de Octubre de 1746, a consecuencia de lo cual quedó totalmente destruido, sobreviviendo solamente 200 de sus casi 5,000 habitantes.


El virrey, Don José Manso de Velasco, se preocupó por reedificar el puerto; para lo cual escogió una zona denominada "Buena Vista", que hoy comprende el distrito de Bellavista. Igualmente, ordenó la construción de una fortaleza, la que se inicia el 1º de agosto de 1747 y se concluye 27 años después. Se le nombra Fortaleza del Real Felipe.


El Real Felipe, se convirtió en el baluarte de la dominación española en América. Durante las campañas por la independencia, impidió a las fuerzas libertadoras, al mando del generalísimo don José de San Martín, la entrada al Callao. Cuando el libertador decide entrar por Huacho y marcha hacia Lima, ordena sitiar la fortaleza. Los españoles deciden poner la defensa bajo las órdenes del general peruano, José La Mar; quien leal a la patria, entrega la fortaleza. Poco depués de la declaración de la Independencia; en 1823, el Real Felipe se convierte en sede del Primer Congreso Constituyente.

 

En 1863, desembarca en el Callao, una flota española que se autodenomina expedición científica. Sin embargo, al año siguiente, los españoles se apoderan de las islas de Chincha, zona rica en guano, como represalia porque el gobierno peruano no había pagado la denominada “deuda de la independencia”, tal como lo estipulaba la Capitulación de Ayacucho.


La deuda estaba condicionada al reconocimiento incondicional de nuestra libertad; hecho que España se negaba a proclamar, motivando la negativa del Perú a dicho pago.


El 13 de Enero de 1866, después de capturar el Palacio de Gobierno, el coronel Mariano Ignacio Prado declara la guerra a España. Pocos meses después, el 2 de Mayo, se inicia el enfrentamiento que la historia conoce como el “Combate del Dos de Mayo”, con un ataque lanzado por el blindado Numancia de la flota española.


La flota española constaba de 6 naves. Una de ellas lanza una andanada de cañón que causa la muerte del ministro José Galvez. Las otras baterías del Real Felipe, dañan algunas naves, las que luego de cinco horas de intenso combate, se retiran.


Luego de la construcción del Canal de Panamá, el Callao perdió un tanto su movimiento naviero; sin embargo, continúa siendo el puerto principal del Perú. Igualmente, alberga al aeropuero internacional “Jorge Chávez”, catalogado como el mejor en Sudamérica.

 

En la década de los 50', el Callao sirvió de punto de partida, para la travesía del navegante noruego Thor Heyerdall, quien a borde de su nave Kon Tiki, partió hacia la Polinesia.


El Callao, tiene una extensión de 146.98 kilómetros cuadrados y una población aproximada de 800,000 habitantes. Su capital es el Callao, comprendiendo los distritos de Bellavista, Carmen de la Legua, La Perla, La Punta y Ventanilla.

 

Muchos de sus hijos, al evocar sus entrañas, han volcado sus nostalgias en frases y antologías de profundo sentir. Jorge Benavides Corbacho, por ejemplo, dice:

“Callao es puerto de bandera gallarda, henchida de apasionante historia. Como sus hermanos de los ocho mares, ostenta cicatrices, huele a sopa de mariscos al ajo, canta y baila como una mujer sensual que podría llamarse Lola, duerme como un león cansado y despierta como un león aguerrido; se tira un “tope” con cualquiera y dedica con hondo misticismo una plegaria a la Virgen; estalla en alegría y se muere de pena; se va a la mar como una carabela encantada, es humano, trabajador, matonesco, desconcertante...

 

Es alérgico a la disciplina y el orden. Y cuando, al minuto del crepúsculo, se pone a mirar el horizonte, allí donde se besan el cielo y el mar, sueña con Grau y los cañonazos del Real Felipe. Los puertos como el Callao, se parecen a los hombres... tienen condición humana”.


Recordar esta ciudad de tradición, es encontrarse de pronto caminando virtualmente, sobre muchas de sus aun empedradas y estrechas calles del siglo pasado. Es seguir admirando el Castillo del Real Felipe al final de la Av. Sáenz Peña, con sus pétreas murallas y antiguos cañones, hoy vestigios de cuatro siglos atrás, cuando defendieron a la ciudad de corsarios y piratas.


Internándose más en sus entrañas, podríamos estar en Salaverry, la Mar o Constitución. Acaso el viejo Pasaje Ronald o la Plaza Grau, punto unido en una línea imaginaria con la Isla de San Lorenzo, cuya geografía se delinea en el horizonte, al lado del fatídico Frontón, que viene a ser, por su configuración geográfica, una prolongación del Morro solar.

El Muelle Dársena, que aun debe dar cabida a las parejas, como romántico escenario arrullado con el vaivén de las olas. Hasta hace unos 20 años, existían unos 30 cabarets entre las calles Lazareto, Junín, Garibaldi, Ayacucho y Manco Cápac. Muchos habrán desaparecido, otros posiblemente deben permanecer y otros habrán emergido entre las brumas nocturnales del humo de los barcos, fábricas y picanterías porteñas.


Si nos apetece comer algo, tal vez aun podríamos saborear los “sanguchitos” de pejerrey, de lorna o de bonito, que se vendían en la cantina de don Rovira, que no sabemos si aun existe; o tal vez un “sudado” de tramboyo, corvina, chita o cualquier otro de entre la infinidad de peces que pueblan nuestro litoral en el local de Cherres, del “Rinconcito Piurano”, sí por allí, cerca de los barracones, un barrio de faites en un puerto de sorpresas.


El Callao, ha visto nacer, crecer y desarrollarse a muchos triunfadores en diversas actividades que el hombre es capaz de realizar. En el ambiente artístico y musical: la primera guitarra del Perú, Oscar Avilés; nuestra querida “Fetiche”, el “Chato” Raygada; el “Mono” César Altamirano; Eduardo Márquez Talledo, Víctor Hurtado Riofrío, Delia Vallejos, Juan Mosto, Betty Di Roma, Betty Missiego y muchos más.


En el mundo deportivo, muchas de sus principales disciplinas, fueron iniciadas en la “Pampa de la Mar Brava”, sobre todo el fútbol, que dio lugar a la aparición de clubes como el Atético Chalaco (1904); luego vendrían Alfonso Ugarte, San Martín, Independencia, Libertad, Unión Buenos Aires. Sport Boys nació en 1927 y el KDT, en 1931. Sólo el Atlético Chalaco y el Sport Boys, le dieron las mayores glorias deportivas al primer puerto y al Perú entero.


Entre los deportista más destacados está el nadador Daniel Carpio; los basquetbolistas Rómulo Assereto, “Fito” Salas. Entre los futbolistas, destacaron Jorge, Prisco y Campolo Alcalde, “Titina” Castillo, Joe y Marcos Calderón, Willy y “Patrulla” Barbadillo. En béisbol, Telmo Carbajo y su hijo Bobby Carbajo. En tiro, Guillermo y Teodoro Waldwin, Santiago Albornoz. En box, Alberto “Burro” Icochea y Viterbo “Popeye”, etc.


Políticos como el Dr. Luis Bedoya Reyes. Empresarios como Gabriel Lanatta Piaggi. Bellezas como Liana Prato Arias Schreiber o Zoila Lyons. Clubes como el Regatas Unión, el más antiguo, fundado en marzo de 1892 y luego el Regatas.


Callao es el corazón marino que une al Perú con el resto del mundo. Puerto de convergencia de navegantes de todos los mares; pueblo de furia futbolística en los chimpunes del Sport Boys; mar de lanchas, cruceros y trasatlánticos; de los “Choros a la chalaca”, de las parihuelas de mariscos o de la agradabe mezcla de pisco y jugo de naranja, al que ellos llaman  “submarino”. (© LARS).

 

 

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¡Chim Pum, Callao! o Chis-Pun-Callao

Sobre la expresión ¡Chim Pum, Callao! se han contado varias versiones, coincidiendo diversos escritores e historiadores de que la expresión aquella fue creada por el músico y poeta chalaco Dorilo Salcedo.

La fecha en que nace la expresión aquella es también motivo de controversia ya que se ha dicho que fue a mediados del siglo XX, pero también se ha mencionado que se utilizaba en los años 20 para alentar al Club Atlético Chalaco.

Lo curioso es que la expresión sí le pertenece al compositor chalaco Dorilo Salcedo, como lo sostienen muchos, pero no nació como se le conoce actualmente, ¡Chim Pum, Callao!, sino que la expresión, inicialmente, fue "Chis-Pun-Callao" y con ese nombre fue que nuestro compositor chalaco creó un one-step que fue grabado para el sello Victor en la ciudad de New York por la Orquesta Internacional, el 3 de junio de 1924 (Disco Victor No. 77705-B).

Pienso que como la expresión se gritaba en las canchas de fútbol para alentar al Atlético Chalaco, la misma se fue tergiversando quedando como se conoce en la actualidad: ¡Chim Pum, Callao!

La expresión ¡Chim Pum, Callao! ya no pertenece solamente a los chalacos sino que todo peruano viviendo en el extranjero se identifica con la misma y gritarla, con todas las fuerzas, significa que uno se siente más peruano que nunca.


Dario Mejia
Melbourne, Australia

     
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Contemplación - Víctor Hutado Riofrío

Callao - Felipe Pinglo Alva

Callao for Ever - Felipe Pinglo Alva

Cuatro Ases del Criollismo Chalaco

http://www.callao.net/

   

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