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Celosías, tras ellas, los santos limeños del siglo XVII
En el siglo XVII, en la Lima virreinal se vivía la denominada “Época dorada de la Santidad”. En aquel tiempo nuestra cuidad, como pocas en el mundo, tenía el privilegio de tener este grupo humano contemporáneo. La vida de los santos difieren en épocas y contextos, de los cuales raramente pensamos que eran personas que vivieron momentos de ambición y vanidad como todos nosotros. Cuatro de los cinco santos que tenemos, se podían encontrar, caminar y coincidir en sus calles. Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo (1538-1606), San Francisco Solano (1549-1610), San Martín de Porres (1579-1639), Santa Rosa de Lima (1586-1617), San Juan Masías (1585-1645) el cual llegó a Lima tras el fallecimiento de Santo Toribio y compartió con los anteriores. La vida y muerte de estos personajes es altamente conocida por todos los peruanos.
Santa Rosa de Lima perteneciente a la Tercera Orden de Santo Domingo fue la primera santa americana, nació en Lima el 30 de abril de 1586. Rosa se caracterizó por su humildad, sencillez, obediencia, caridad y paciencia. Tuvo el don de hacer milagros y se hizo muy conocida entre los limeños, falleció un 24 de agosto de 1617. Santa Rosa de Lima, Patrona de Hispanoamérica y Filipinas, fue beatificada por el Papa Clemente IX en 1668 y canonizada por Clemente X en 1671. Es la primera santa que antes de ser canonizada, sólo 54 años después de su muerte en 167l, sería proclamada como cosa excepcional, Patrona del Perú en 1669, del Nuevo Mundo y de Filipinas en 1670.
Santo Toribio de Mogrovejo, considerado como santo peruano, nació en Mayorga, España, en 1538. Graduado en derecho, había sido nombrado Presidente del Tribunal de Granada en España cuando el emperador Felipe II al conocer sus grandes cualidades le propuso al Sumo Pontífice para que lo nombrara Arzobispo de Lima al estar vacante la Sede Arzobispal de la Cuidad de los Reyes. Nombrado por el Papa Gregorio XIII, como el segundo arzobispo de Lima como y sucesor de Jerónimo de Loayza. Toribio llegó a la capital del virreinato, en marzo de 1581. Durante su trabajo episcopal convocó y presidió el III Concilio Limense (1582-1583), al cual asistieron prelados de toda Hispanoamérica, está considerado como el “protector de los indígenas” y gran organizador de la Iglesia en Sudamérica. Toribio visitó innumerables poblados de su amplio territorio, uno de los más extensos y difíciles del mundo; su arquidiócesis tenía dominio sobre los territorios de Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Bolivia, Chile y Argentina; medía cinco mil kilómetros de longitud, y abarcaba más de seis millones de kilómetros cuadrados. Fundó el primer seminario de América con el nombre de “Santo Toribio de Astorga”, el cual hoy lleva su nombre. También fundó el Monasterio Santa Clara de Lima donde actualmente se guarda y conserva su corazón. Murió un 23 de marzo de 1606. Santo Toribio fue beatificado por el Papa Inocencio XI en 1679 y canonizado por Benedicto XIII en 1726. En 1983 Juan Pablo II lo proclamó Patrono del Episcopado latinoamericano. Al conmemorarse los 400 años de su muerte, fue condecorado por el Congreso de la República y el municipio le otorgó la “Medalla Ciudad de Lima”'
San Francisco Solano, considerado como santo peruano, nació en Montilla, Andalucía, España, el 10 de marzo de 1549. De la Orden Franciscana, en 1589 Felipe II solicitó más frailes para el trabajo en América, Francisco Solano llegó a Lima en 1601, nombrado Guardián de la recién fundada Recolección de Santa María de los Angeles en Lima, (hoy Convento de los Descalzos, en el Rímac). Francisco poseía el don de lenguas y realizó muchos milagros, que lo hicieron conocido como el "el taumaturgo del nuevo mundo". Murió el 14 de julio de 1610 en el Convento de San Francisco. A pedido del Virrey Marqués de Montesclaros se exhumó el cadáver para realizar un retrato realizado por Pedro Reynalte Coello. La exhumación fue realizada días después de su fallecimiento, «...ya que murió en olor a santidad...». Fue beatificado por el Papa Clemente X en 1675 y canonizado por Benedicto XIII en 1726.
San Martín de Porres, nació en Lima en 1579. El santo mulato fue bautizado en la iglesia de San Sebastián, en la misma pila y por el mismo párroco que había bautizado a Santa Rosa de Lima. Martín aprendió el oficio de barbero y adquirió conocimientos de medicina, con el Doctor Marcelo de Rivero y la preparación de medicamentos en la farmacia de Don Mateo Pastor. Ingresó como donado al convento de Santo Domingo en Lima, en 1603 hizo la profesión como hermano lego. Por sus cualidades de modestia, caridad, abnegación y la paz que irradiaba le confiaron, junto a otros oficios, el de enfermero. Realizó numerosos milagros y curaciones. San Martín de Porres, Patrono de la Justicia Social, murió el 3 de noviembre de 1639. Fue beatificado por el Papa Gregorio XVI en 1837 y canonizado por Juan XXIII en 1962.
San Juan Macías, registrado como santo peruano, nació en Rivera de Fresno, España, el 2 de marzo de 1585. Llegó a Lima en febrero de 1620, donde continuó su trabajo pastoral en las afueras de la capital. En estas circunstancias descubrió su vocación a la vida religiosa e ingresó a la Orden de Predicadores, Dominicos. Lo admitieron como hermano lego en el convento de Santa María Magdalena y tomó los hábitos el 23 de enero de 1622. Su vida estuvo marcada por la profunda oración y la caridad. La nobleza de Lima y el propio Virrey Marqués de Mancera acudían a él en busca de consejos. Murió el 16 de setiembre de 1645. Treinta y seis años después de su muerte, sus restos fueron trasladados a otro ataud y, para sorpresa de todos los presentes, los hallaron incorruptos. Actualmente, se pueden apreciar sus restos momificados, más no corruptos. Fue beatificado por el Papa Gregorio XVI el 22 de octubre de 1837 y canonizado por Pablo VI el 28 de setiembre de 1975.
El Perú, país eminentemente católico, recibió la gracia divina de tener en este mismo siglo, en 1651, la imagen del majestuoso Señor de los Milagros, nombrado Patrón de la Ciudad, por el Cabildo de Lima en 1715.
—————————— © Gaby Gabriela Lavarello de Velaochaga Mayo, 2006. |
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