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PUNTO DE CONVERGENCIA

Página del editor

 

 

 

 

 

 

Día de Acción de Gracias

 

 

El "Día de Acción de Gracias", o "Thanksgiving", por su traducción al inglés, fue la primera celebración realizada en territorio de los EE. UU. por los "Peregrinos", que arribaron a las costas del este de los Estados Unidos. El término "peregrino", lo utilizó por primera vez, William Bradford, describiendo a los separatistas radicados en Leiden, que dejaron Holanda para dirigirse hacia América.

 

Dicha primera celebración, se realizó el 20 de junio de 1676, luego que el gobernador de la ciudad de Charlestown, Massachusetts; instruyera al  escribano   Edward   Rawson,   para   que  proclamara el día 29 de junio, como un día de agradecimiento.

 

Haciendo un poco de historia, siglos atrás en Europa era común que el pueblo asistiera a la misma Iglesia a la que pertenecía su Rey; pero no faltaba entre los súbditos, aquellos que no estaban de acuerdo con él, ni con sus creencias, lo que los llevó un día a querer formar su propia congregación en la que pudieran expresar más líbremente sus convicciones religiosas. Como es de suponer, el Rey les negó tal deseo; decidiendo éstos emigar hacia Holanda.

 

Los más tarde llamados "peregrinos", de alguna forma fueron una especie de separatistas, quienes en los inicios del siglo XVII optaron por apartarse de su congregación religiosa (Anglicana) en Inglaterra, al considerar que no había sido reformada lo suficiente, lo cual iba en contra de sus propias creencias, las que según ellos, estaban basadas íntegramente en lo que enseñaba la Biblia.

 

La mayoría, eran simples granjeros y agricultores con poca educación y sin ninguna experiencia política. Uno de estos grupos afincado en el poblado de Scrooby en Nottinghamshire, estuvo liderado por William Brewster y el Reverendo Richard Clifton; quienes en el año 1608 deciden escapar de las persecuciones y presiones que recibían por parte de la iglesia y emigran hacia Amsterdam, Holanda y al año siguiente, se dirigen a Leiden, donde permanecen por casi 12 años. Empero, en 1617, apremiados por las dificultades económicas y las posibilidades de perder sus costumbres e idioma por la fuerte influencia holandesa en sus nuevas generaciones, deciden emigrar hacia América y luego de una serie de vicisitudes, parten hacia Southampton, (Inglaterra), donde se reunen a otro grupo con los mismos ideales.

 

Reunidos 102 separatistas, zarpan esta vez desde Plymouth para iniciar su histórico viaje el 16 de septiembre de 1620, en un pequeño barco llamado "Mayflower" al mando del Capitán Miles Standish y luego de casi 65 días de travesía divisan las costas de Cape Cod, el 19 de noviembre del mismo año; logrando desembarcar tres días después en Provincetown. Luego de algunas disputas por no poder afincarse en dicha zona, pronto descubren otro puerto al oeste de donde se encontraban, hoy llamado Plymouth Harbor, hacia donde se dirigen para establecerse definitívamente desde el 21 de diciembre de 1620.

 

La zona donde decidieron radicar, perteneciente a Massachussetts, era territorio entonces habitado por la tribu de los indios Wampanoag y en el estado contiguo, hoy Rhode Island, vivían los Iroquios. Estos dos grupos de nativos americanos tenían mucho respeto por los animales y trataban a las tortugas, los venados y los peces, como sus hermanos. Igualmente respetaban el bosque y la vegetación. Cuando los Wampanoag cazaban, tenían mucho cuidado de dejar algunos restos de su presa, como una ofrenda espiritual para ayudar a que otros miembros de dichas especies sobrevivieran. Eran muy atentos con sus agasajados, a quienes invitaban cualquier tipo de comida que tuviesen, aun cuando sus raciones propias pudiesen estar por terminarse. De tal forma que cuando vieron llegar a los peregrinos, su innata gentileza les hizo tratar de ayudarlos, lo que permitió que muchos sobrevivieran; pero los recién llegados, tuvieron que aprender nuevas costumbres, ya que el trigo que era su alimento principal, no crecería en aquellas tierras rocosas.

 

La historia cuenta que, un indio llamado "Tisquantum" o "Squanto", miembro de la tribu  Pokanikit Wampanoag, había sido llevado a Inglaterra en 1605, –15 años antes que los peregrinos llegaran hasta América del Norte–, por un explorador llamado John Weymouth. Allí aprendió el inglés y años más tarde regresó a su pueblo. Tiempo después, otro grupo de ingleses atacó su poblado, lo capturó y vendió a un grupo de españoles en las islas del Caribe. Un sacerdote franciscano ayudó a "Squanto" para que escapara hacia España y de allí se dirigió a Inglaterra nuevamente, donde se encontró con otro indio llamado "Samoset", de la tribu de los Wabanake, quien también era amigo de Weymouth.

 

Ambos regresaron a su poblado en América y al arribar a lo que entonces se llamaba Patuxet, encontraron sólo esqueletos por todas partes. Todos habían muerto por las enfermedades traídas por los esclavos ingleses y optaron por dirigirse hacia el territorio donde vivían los Wampanoags.

 

Un año más tarde, en 1620, mientras se encontraban cazando vieron a un grupo de peregrinos ingleses en las casi destruídas chozas que habían quedado de su pueblo. Se acercaron, causando asombro al saber el idioma de los recién llegados, percatándose que éstos se encontraban en malas condiciones físicas, además de no tener viviendas adecuadas y más de la mitad había muerto por la inclemencia del tiempo y la falta de comida. "Squanto", se quedó a vivir con ellos, para enseñarles cómo subsistir en su nuevo hábitat. Les mostró cómo cazar venados y utilizar su carne como alimento. Atrapar castores para usar su piel y cubrirse del frío. Les enseño a pescar, a sacar almejas y a cultivar el maíz y otros vegetales; a construir viviendas como las de los nativos del lugar. A la llegada del nuevo otoño, los peregrinos ya habían aprendido lo suficiente como para enfrentarse sin temor a un nuevo invierno.

 

El Capitán Miles Standish, líder de los peregrinos, invitó a Squanto, Samoset y a Massasoit, quien era jefe de los Wampanoags para celebrar juntos un día en agradecimiento a Dios por haber escuchado sus oraciones. Fueron tres días en los que los indios tuvieron que proveer la mayor cantidad de alimentos, pues los peregrinos no estuvieron preparados para recibir a los compañeros que los nativos habían llevado. Fue una reunión llena de paz y amistad que con el tiempo se fue deteriorando, por la llegada de nuevos colonos, con actitudes diferentes.

 

En la actualidad, aun viven en Plymouth Rock, descendientes de aquellas tribus amigas como los Wampanoags, quienes aun siguen festejando este "Día de Acción de Gracias".

 

Desde entonces, "Thanksgiving", se convirtió en una fiesta religiosa y culinaria. Al igual como se abarrotaban los centros religiosos; de la misma forma, el carbón de piedra recibía las inmensas ollas, pailas y parrilllas, con carnes de venado y ganso, para asar, sancochar, dorar o guisar, ya a fuego lento, ya a fuego vivo; y poder con ese festín agradecer la bondad de la tierra que los acogía con los brazos abiertos. Eran tres días de celebración, en que el jefe del "clan" invitaba a la familia entera para el festejo. Hijos e hijas con sus cónyugues y tíos colaterales por ambos lados también asistían. Las anécdotas y viejas leyendas familiares, eran narradas a los más jóvenes, fortaleciendo en esa unión el vínculo familiar y el amor por esta nueva patria.

 

Peregrinos y nativos, pavos y calabazas fueron por años, parte de las tradiciones por el "Día de Acción de Gracias", en este país y el 26 de noviembre de 1789, George Washington, presidente en aquel entonces, proclamó un día para su festejo, cuando las primeras 13 colonias se unieron luego de la lucha por su libertad contra los ingleses. Presidentes posteriores vieron con mucha indiferencia dicha festividad. Años más tarde, el 3 de octubre de 1863 y en medio del fragor de la guerra civil, el presidente Abraham Lincoln, instituyó una Proclama Nacional de Acción de Gracias, quedando legalmente establecido un día, que desde entonces se festeja todos los años.

 

Todos aquellos que llegamos como inmigrantes hasta esta nueva tierra de libertad, somos de alguna forma "peregrinos". Muchos encontramos, no quién nos ayude a sembrar el maíz, pero sí otras semillas, para lograr mejores y más prósperas metas. Para muchos igualmente el principio fue duro e incierto, pero poco a poco, el horizonte se fue haciendo más acequible y en un momento dado, pudimos almacenar, no sólo el alimento en nuestra despensa, sino el valor en nuestro espíritu y el agradecimiento en nuestro corazón.

 

Somos pues, parte de la historia de este país. Seamos agradecidos por nuestros logros, a Dios, la familia y la nueva patria. (LARS)

 

"Mayflower II"

Réplica del barco en el que arribaron a Massachusetts (Plymouth Rock),

los primeros peregrinos el año 1620.

     
   

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