PUNTO DE CONVERGENCIA

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Dr. Nelson Ramírez Jiménez

 

 

Nació en Lima hace 54 años, sus padres son Javier e Irene de Jesús;

es el cuarto de 6 hermanos: Juan, Eloy, Nelly, Francisco y Carmen.

Está casado con Blanca y tiene dos hijos: Daniel y Sandra.

 

 

¿Siempre quiso ser abogado?

 

Sí, desde pequeño. En el primer test sobre vocación que respondí en el colegio, contesté que quería ser abogado "para sacar a la gente de la cárcel". Lo curioso es que no tenía ningún familiar abogado, así que la serie de TV Perry Mason, fue mi gran influencia, ¡no cabe duda!

 

Si no fuese abogado, ¿qué le hubiera gustado ser?

 

La Sociología, la Psicología, la Filosofía me atraen mucho. Por allí habría caminado en busca del derrotero existencial.

 

¿Qué profesor de Derecho recuerda particularmente?

 

Estudié en la Universidad Federico Villarreal y tuve la suerte de tener profesores muy buenos, destacados, de quienes mantengo gratos recuerdos. Sin embargo, el Dr. Luis Romero Zavala me es inolvidable, por su disciplina, sencillez, amistad, vocación y, sobre todo, por alentar en sus clases la polémica entre sus alumnos. Influyó tanto en mí, que los primeros cursos que enseñé como profesor fueron los que aprendí de él: obligaciones y contratos.

 

En la Universidad, ¿qué curso fue el que más detestó?

 

Derecho Minero. No por su contenido, sino por la forma en que se nos quiso "enseñar", obligándonos a memorizar los artículos del Código de Minería. Tragedia formacional esa de confundir Derecho y norma legal.

 

¿Ha copiado alguna vez?

 

No, ya que siempre fui suficientemente responsable para presentarme a mis exámenes con la confianza de saber que sabía. Soy tesonero en mis objetivos.

 

¿Cuál y dónde fue su primera práctica de Derecho?

 

Ser estudiante de una univeridad pública te cierra la posibilidad de hacer práctica en los grandes estudios. Ni lo intenté. Gracias a Dios, el Dr. Raúl Vértiz Gonzáles, en aquel entonces Director General de Inteligencia Tributaria del Ministerio de Economía, me abrió las puertas de su estudio personal para atender los temas procesales. Esa experiencia marcó mi camino de manera definitiva, tanto que estoy ad portas de cumplir 30 años en la defensa ante los tribunales. Esta pregunta me ha hecho reflexionar sobre la forma en que se nos clasifica a priori a quienes estudiamos en universidades "no reconocidas".

 

¿Cuál es el curso que más le ha gustado?

 

Introducción a la Ciencias Jurídicas y Acto Jurídico. La primera porque su contenido es muy filosófico, muy humanista; te permite navegar por el alma de tus alumnos, más que por su mente. En acto Jurídico, por el contrario, comienzas a apreciar el nivel de razonamiento de quienes se están formando. Linda mixtura.

 

¿A cuál de sus alumnos recuerda particularmente?

 

A muchos de ellos. A algunos, por la emoción que me causaron cuando me dieron las gracias al finalizar el curso; a otros porque siguieron mis consejos sobre su futuro; a otros por el inolvidable gesto de, pese al tiempo transcurrido, acercarse y saludarme con especial cariño y respeto; a otros por la noble forma en que se desempeñan en la profesión que abrazaron y a otros los recuerdo también porque se matriculaban en mi curso pese a que yo tenía fama de "jalador". Más que nombres, recuerdo gestos y actitudes.

 

¿Recuerda alguna anécdota graciosa en su via?

 

El día que como presidente de mi promoción, hablé en público para presentar a un expositor en un acto académico que habíamos organizado pro fondos. Me había memorizado una frase de Manuel Gonzáles Prada que siempre recuerdo: "Son como ríos subterráneos que pasan sin sembrar una flor ni calmar una sed", pero ante el impacto emocional que me significó estar frente a un auditorio colmado de público (el del Colegio de Abogados, en el 4o. piso del Palacio de Justicia), balbusí la frase y la dije al revés. Al final, no sé ni lo que dije.

 

¿Qué hace en sus ratos libres?

 

Leo, escucho música, "chateo" con mi hija que estudia en Estados unidos, cato un buen vino tinto, medito, recuerdo,,, vivo,

 

¿Qué libro (no jurídico) está leyendo?

 

Acabo de terminar de leer las recientes "Antimemorias" de Bryce Echenique. Sin embargo, confieso que termino abriendo libros vinculados al Derecho, aunque no necesariamente de ciencia jurídica, sino referidos a la problemática judicial. Por ejemplo, he comenzado a leer el reciente libro de Luis Pásara "Los abogados de Lima en la administración de Justicia". El Poder Judicial es mi pasión, mi alegría y mi frustración.

 

¿Cuál ha sido la película que más le ha gustado?

 

"Sacco y Vanzetti", cuya trama gira en torno a la lucha laboral por las 8 horas. Inolvidable aquella frase del abogado defensor cuando se dirige a los magistrados para denunciar su falta de imparcialidad. "El sitio más limpio de este tribunal es el banquillo de los acusados".

 

¿Cuál es su actor y actriz favoritos?

 

No tengo favoritos, aprecio la buena actuación y punto.

 

¿Qué programas suele ver en televisión?

 

Noticieros, programas políticos y de vez en cuando películas y partidos de fútbol.

 

¿Qué música le gusta?

 

La del recuerdo, los boleros. Leo Ramírez-Lazo, mi primo, con su programa radial "Su Majestad el Bolero" es el que pone romanticismo al final de mi día de trabajo. En la ruta de regreso a casa, lo sintonizo y siento que "me voy sacando la toga" antes de llegar a mi destino.

 

¿Cuál es su pintor preferido?

 

Venancio Shinki.

 

¿Qué deporte ha practicado?

 

Fulbito y ping pong. Aunque le parezca mentira, movía bien mi pelota. Las canchas de La Victoria ("cancha" es un decir) son testigos de aquellos años, en la época del "Perú Campeón".

 

¿De qué equipo de fútbol es hincha?

 

De Alianza Lima, aunque cueste hinchar por él hoy en día.

 

¿Pelé o Maradona?

 

Sotil, "el cholo" sí que era un maestrito.

 

¿Cómo lo llaman en su casa?

 

Mis hijos, papi. Mi esposa, Nelson, cuando estamos tensos y, "gordito", cuando las cosas están normales.

 

¿Qué rasgo de su personalidad lo define?

 

Creer en la amistad.

 

¿Cuál es su peor defecto?

 

Tengo varios y no sé, sinceramente, cuál podría ser el peor. De los que puedo hablar en público, diría que el más visible es el ser muy confiado. Suelo abrir el alma sin medida ni reparos. Sin embargo, la vida me ha enseñado que no es bueno exponerse tanto. Después de duras lecciones, he podido entender a cabalidad aquello de que "Hay golpes en la vida tan fuertes...".

 

¿A qué le teme?

 

A la injusticia, a la mediocridad, a la traición, al poder sin límites.

 

¿Qué talento especial le gustaría tener?

 

La tolerancia y la capacidad de renunciamiento para ser magistrado.

 

¿Qué es lo más loco que ha hecho por amor?

 

Dejar mi "serena" soltería, cuando entre mis amigos corrían apuestas de que no me casaba. Me casé a los 30 años.

 

¿Qué lugar del mundo lo ha fascinado?

 

Cusco. Es entrañable lo que siento cuando pongo los pies en esa tierra de nuestros ancestros, realmente estoy muy orgulloso de ser peruano. En España, Salamanca es un ambiente muy singular que genera una sensación de seguir siendo estudiante universitario, una especie de alma mater universal.

 

¿A cuál personaje de la historia admira?

 

A muchos, Napoleón es uno de ellos. La aventura de Cristóbal Colón me asombra. Hay cada personaje en la Historia que uno se siente empequeñecido ante la grandeza de sus actos, de sus pensamientos. Leí hace  poco la autobiografía de Julián Marías, gran filósofo español recientemente fallecido, y a través de él pude apreciar la enorme importancia de Ortega y Gasset. O, cómo no emocionarnos cuando se visita la casa de Jorge Basadre en Tacna.

 

¿Cómo se ubica políticamente?

 

Creo en la libertad y creo en la igualdad de los seres humanos. Me duele la pobreza, creo en la necesidad de generar oportunidades para todos, en especial, para los postergados. Valoro el emprendimeitno empresarial aunque no me subyuga el mercado. Creo en la educación como base del desarrollo personal y nacional. Cumplo con mis obligaciones tributarias. Me indigna el racismo, la riqueza pedante. Exijo respeto a los valores e ideales. Me enternece la infancia y rindo pleitesía a la senectud. Camino entre la justicia conmitativa y la distributiva. Póngale la etiqueta política que califique adecuadamente todo ello.

 

¿Si Ud. fuera Presidente, ¿qué es lo primero que haría?

 

¡Designaría como ministro a Harry Potter! Fuera de bromas, no me he puesto en esa hipótesis, pues en la medida en que amo a mi Patria, jamás me atrevería a ser su presidente, pues soy consciente de mis limitaciones. Por ende, no estando capacitado para tremenda tarea, sería una actitud insensata de mi parte. En tal sentido, me indigna ver a tantos improvisados postulando a la presidencia. Gente que pretende ser "luz en el firmamento cuando ni siquiera llega a ser candil en el hogar".

 

Finalmente, como la araña macho antes de morir y perpetuar su especie, ¿a cuál mujer escogería para tal fin?

 

A Blanca, por lo que significa para mí y para mis hijos.

 

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Entrevista publicada en la edicion No. 60, correspondiente al mes de diciembre 2005 de la revista LEGAL EXPRESS. Editorial Gaceta Juridica, Lima. Publicación que contiene informacion especializada para Abogados y Jueces.

     
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