Esto nos demuestra que no hay
realmente manera para creer que descendemos del mono. No existe el hecho
demostrable de tal teoría. Subsiste sí, el enigma de cómo apareció
la raza humana.
Hasta la fecha, ningún
biólogo ha encontrado en los fósiles hallados, evidencia de evolución
de una especie hacia otra. Hasta donde sabemos, todas las especies
siguen siendo las mismas y ninguna de ellas ha sufrido alteración
alguna de su estructura física, menos genética.
Todas estas nuevas dudas
puestas de manifiesto al no encontrarse prueba fósil que demuestre
cómo se inició la vida en nuestro planeta, ha llevado a muchos
científicos a proponer que ésta tal vez se haya iniciado en el espacio
sideral y luego llegado a la Tierra. Por lo menos hay suficiente
evidencia como para creer en la existencia de vida en otros planetas. La
duda es sobre la similitud o no con la raza humana.
Según el profesor
alemán Hans Elasse, a la fecha, muchos hombres de ciencia
consideran que la suposición de que somos los únicos seres
inteligentes en el universo. "...es una ilusión".
Lor Kelvin Of Larg,
profesor en Glaslow (1824-1907) y eminente físico, decía que la vida
apareció en las profundidades del universo en forma de esporas, las que
luego llegaron a la Tierra junto con meteoritos. Estas se habrían
desarrollado con la acción de la luz, lo que dió lugar así a los
seres superiores.
Ya en de junio de 1972,
la Associated Press de Washington, dio a publicidad un informe de
la Comisión de Astronomía de la Academia Americana de Ciencias según
el cual, los científicos habían recogido en los últimos 7 años
precedentes a dicha fecha, indicios de que hacían probable la
existencia de otros seres inteligentes en el universo.
El paleontólogo H. D.
Pelug, profesor de la Universidad de Giesse, cree que la vida es más
antigua que la misma Tierra, teoría desde la cual Eric von Danikese
pregunta: "...será el caso que nuestro celeste planeta fue en
una época preparado para la colonización mediante la diseminación de
algas azules? Y si ese fuera el caso, "¿Quién desencadenó
todo este proceso de transformación biológica con tal objetivo?"
A este respecto, cabe recordar que el Dr. Carl Sagán, propuso
precisamente hacer habitable el planeta Venus, mediante el proceso de
enviar naves cargadas de cientos de toneladas de algas azuladas (Cyano
Phyceae), las que se reproducen vetiginosamente y serían capaces de
soportar las altas temperaturas existentes en dicho planeta. Estas algas
tienen la capacidad de generar oxígeno, el que enriquecería la
atmósfera y enfraría la superficie, creando un lugar habitable. ¿Ciencia...?,
o ¿Ficción...?
Los avances en cuanto a
los estudios realizados en los vuelos espaciales, no han dado aún la
idea concreta del lugar donde se inició la vida humana. Según la
creencia religiosa y en algunos casos científica, estos avances acaso
evidencian la existencia de un GRAN CREADOR. ¿Fue acaso este
Gran Creador o los llamados Dioses, seres extraterrestres?
En el libro "EVOLUTION
FROM SPACE", irónicamente sus autores confiesan reconocer que
debió haber inteligencia para que se originara la vida, pero rechazan
la existencia de un Creador.
¿Utilizaron esos Dioses
o ese Gran Creador, los elementos diseminados en el espacio para la
creación de vida. Los análisis hechos luego de los últimos vuelos
espaciales, han demostrado la existencia de aminoácidos y combinaciones
moleculares completas en la materia extraterestre; además de hidrógeno,
monóxido de carbono, amoniaco, agua, hidrógeno, cianuro, formaldehido,
ácido fórmico, alcohol metílico e hidrocarburos. En las piedras
lunares traídas por la tripulación del "APOLO XI", se
han encontrado dos aminoácidos constituyentes de las proteínas: glicina
y alanina.
Son muchos los elementos
que hacen posible la vida del hombre, pero el valor intrínseco
de su cuerpo, es relativamente pobre: 45 litros de Agua. Materias Grasas
con las que se podría fabricar apenas media docena de jabones. Carbón
equivalente a 10,000 puntas de lápices. Fósoro como para 2,000 palitos
o cerillos. Un poco de Cal, con lo que apenas se podría blanquear el
techo de nuestro dormitorio. Un poco de Magnesio. Hierro por el valor de
un clavo común y corriente y unos pocos gramos de Azufre.
Lo que Stephen
W. Hawking también confirmó en 1970
conjuntamente con el físico y matemático británico Roger Penrose,
fue que el universo ha tenido un principio, al que se ha denominado
"BIG BANG" o gran explosión. Hawking mismo ha
dicho: "Uno aun se podría imaginar que Dios creó el universo
en el instante del BIG BANG, puesto que no tendría sentido suponer que
el universo hubiese sido creado antes que él. Un universo en expansión,
no excluye la existencia de un CREADOR, pero sí establece límites
sobre cuándo éste pudo haber llevado a cabo su misión".
John Glen, astronauta
norteamericano; luego de uno de sus vuelos interespaciales, manifestó
haberse percatado del orden que existe en el universo y que las galaxias
se encontraban viajando en órbitas prederminadas en relación de unas a
otras y él mismo se preguntaba: "¿Pudiera todo esto
simplemente haberse presentado porque sí? Fue un accidente que una
acumulación de fruslerías y desechos, de pronto empezara a marchar en
órbitas por propio impulso?". El mismo respondería a su
inquietud: "No puedo creer esto. Algún poder puso todo esto en
órbita y lo mantiene allí".
Está demostrado que en
la inconmensurable extensión del universo como en la compleja maravilla
del infinitesimal átomo, existen leyes físicas precisas. El hombre,
ciñéndose estrictamente a ellas, ha podido enviar naves hacia el
espacio exterior y otros planetas, e ir descifrando el también
interesante campo de la energía nuclear.
La vida del hombre en sí,
refiriédose a todo el proceso físico orgánico, es extraordinario;
como sorprendente es encontrar que los pequeños organismos unicelulares,
también pueden obtener alimento, digerirlo, desechar lo innecesario,
movilizarse en su medio ambiente, realizar su vida sexual y muchas otras
actividades, sin contar con tejidos ni órganos, ni mente como el ser
humano.
Aristóteles, no creía
en la teoría de la Creación, pues no consideraba que el universo
podría haber sido creado por intervención divina. Consideraba que la
raza humana había existido siempre y por consiguiente, simplemente
seguiría existiendo.
Inmanuel Kant
en su obra "CRITICAS DE LA RAZON PURA", publicada en el
año 1871, argumentaba que existía evidencia para creer tanto en la
tesis de un principio de universo, como de su existencia de siempre. La
tesis y la antítesis, las antinomias o contradicciones de la razón
pura como las llamó. Kant, en 1755 ya había propuesto su teoría del
firmamento, en la que proponía la existencia de una inmensa nube de
polvo y gas, turbulenta y fría. Los modernos telescopios, siguen
mostrando nubes de polvo en remotos y obscuros rincones del espacio
sideral.
San Agustín alguna vez
diría que el tiempo nunca existió antes del universo. Este era sólo
una propiedad del universo creada por Dios.
Como vemos, hay una
búsqueda incesante sobre por qué estamos aquí y cuál realmente fue
el principio de todo. Un anhelo de mayores conocimientos sobre la
creación de la vida, que ha intrigado al hombre, desde que empezó a
entender sus complejidades y maravillas.
Esa bóveda celeste a la
luz de nuestro astro rey el Sol y totalmente negra a la luz de la Luna y
las estrellas, recién este siglo ha podido empezar a descifrarse y
encontrar algunas respuestas a las preguntas de las muchísimas que aún
inquietan a los científicos; conocimiento que sin embargo no nos dá
aún ninguna luz sobre el origen del universo y por consiguiente de la
Tierra, nuestro planeta.