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PUNTO DE CONVERGENCIA

Página del editor

"CORREO DE SALEM"

Colaboración de

EDUARDO GONZALEZ VIAÑA

"CRONICAS DESDE LIMA"

Colaboración de

JOSE LUIS MEJIA

 

 

 

 

Instrumentos Milenarios

 

 

El Perú, en sus tres regiones naturales bien definidas, Costa, Sierra y Selva; ha logrado desarrollar en cada una de ellas, una tradición musical propia.

 

Luego de la llegada de los españoles, la Costa fue siendo colonizada por éstos y más tarde, por otros grupos, entre los que sin embargo, refiriéndonos al tema en mención, sobresale la presencia africana.

 

En la actualidad es posible catalogar más de 1,500 danzas y gran cantidad de géneros musicales, los que no serían apreciados, si no existiesen los innumerables instrumentos musicales peruanos de cuerdas, percusión y viento.

 

Desde tiempos prehispánicos, los instrumentos de viento eran ya conocidos en el Perú, sobre todo en la zona de Sierra. Su construcción, en un principio de caña, cerámica, cuernos de animales, huesos y metales como el oro y la plata; fue luego ampliada al uso del plástico. La quena, el pinkuyllo, las tarkas, el siku, la zampoña o antara, forman parte de esa amalgama de instrumentos, cuyos sonidos han permitido al autóctono peruano, plasmar en bellas melodías, sus inspiraciones.

 

También llegaron con los europeos otros instrumentos como el clarinete y el saxofón. También el oboe, de procedencia árabe, se incorporó al conjunto de elementos de viento que ya se utilizaban; sobre todo para ayudar a celebrar las festividades las al aire libre, donde la sonoridad y agudez de sus sonidos, permite su apreciación.

 

La llegada de la "guitarrilla" española, alimenta el ingenio de nuestros músicos, para crear otros, como el charango y el chillador y adaptarlos específicamente, a cada cual de sus necesidades musicales. El modernismo que también tocó a sus puertas, les hizo igualmente, adaptar también la guitarra eléctrica, así como los teclados y la batería electrónica.

 

En la Costa, con la influencia africana en la música denominada criolla y sobre todo negroide; la guitarra y el cajón, juegan una dualidad muy importante. Sería imposible interpretar un vals jaranero, una zamacueca, un festejo o una marinera, sin la sincronización conjunta de estos dos instrumentos. Complementan a esta pareja, el huiro, la quijada de burro, etc.

 

En la Selva, las comunidades Boras fabrican sus tambores, utilizando troncos de árboles, a los que denominan "semióticos". Con golpes acompasados y sincronizados, han logrado desarrollar un tipo de lenguaje, que por la sonoridad de tales instrumentos, puede ser escuchado a grandes distancias.

 

La música, es parte de una cultura milenaria que en el Perú; se ha desarrollado con una gran variedad de estilos y técnicas. El instrumento en sí, sería un elemento inerte, sin la habilidad, esquisitez y experiencia de los intérpretes. Estos, son los que les dan vida, para que aquellos, a través de sus vibraciones y sonidos, nos transmitan un poema llevado al pentagrama.