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Justicia sin límites
El presidente George Bush, ha ordenado el inicio del desplazamiento de tropas hacia el Golfo Pérsico en una acción denominada "Justicia sin límites". El Golfo, podría convertirse nuevamente en escenario de guerra, con la diferencia que esta vez sería a nivel mundial; considerando que más del 80% de los países del orbe, han condenado el ataque terrorista perpetrado la semana pasada contra miles de civiles en New York y Washington. Rechazos hacia esta acción inhumana, fueron inclusive expresados por gobiernos de países enemigos de los EE.UU. ¿Cómo va a realizar esta no declarada guerra el ejército de los EE.UU? Esa es una de las preguntas que flotan en el ambiente. El poderío bélico de este país es tan grande que sólo necesitaría una mínima parte de ese potencial, para terminar de destruir un pequeño territorio agreste de por sí y más destruído aun con las guerras civiles que por más de dos décadas, libran grupos antagonistas. Hace unos días el mismo presidente dijo que no tenía la intención de lanzar un misil que le cuesta al pueblo norteamericano la cifra de 52 millones de dólares en una zona desierta. Por otro lado, en una última conferencia de prensa, el Secretario de Defensa Paul Wolfowitz, ha expresado que los servicios de inteligencia están tratando de identificar un blanco específico que amerite un ataque aéreo. Si bien quieren encontrar algún refugio donde pueda esconderse el diabólico Osama Bin Laden, también buscan como punto de ataque, un lugar que muestre al Consejo del Taliban, que los EE.UU. están hablando en serio, cuando dicen que combatirán el terrorismo hasta sus últimas consecuencias.
Osama Bin Laden busca por todos los medios de desestabilizar a los EE.UU., país al que denomina satán. Tiene una red muy amplia de seguidores de muchas nacionalidades, pero con la misma mal usada ideología musulmana. Hay seguidores de esta religión en todos los rincones del orbe, pero fundamentalistas radicales al extremo como los que comanda este personaje, son pocos; pero capaces de perder la vida por una causa de la que no sabemos ni entendemos su forma de justificarla. Osama Bin Laden recluta sus secuaces de estratos bastante pobres a gente a la que puede aleccionar fácilmente y que luego de un entrenamiento muy sofisticado logra convertirlos en reales peligros potenciales. Como se ha visto un grupo conformado por apenas un par de docenas de hombres ha causado destrucción material calculada en millones de dólares, aparte de la pérdida de más de 5,000 vidas humanas; la que directamente afecta a muchos miles de personas más, por relación familiar o de amistad; e indirectamente a todo ser en el mundo que ame al prójimo.
El Consejo del Taliban mientras tanto, ha informado que no entregará directamente a Bin Laden, al que también afirman, le han pedido se retire de territorio afgano. Pero tal afirmación no parece confiable, ya que cuando se realizaron los ataques a las embajadas estadounidenses en Africa, con los cuales también se relacionó a Bin Laden; el Consejo del Taliban dio una respuesta casi similar. Según ellos, el multimillonario terrorista había abandonado Afganistán, lo que los excluía de toda responsabilidad. Esta vez, los seudo gobernantes de Afganistán, han sido más desafiantes y han ordenado a todos sus militantes estar preparados para una guerra a la que paradójicamente denominan "santa".
Pero no solamente Afganistán está en la mirilla del armamento de los miles de soldados y artefactos bélicos desplazados. También está Irak, país con el que aun después de la guerra del Golfo Pérsico, sigue teniendo problemas. En los último 30 días, baterías antiaéreas irakíes han derribado 2 aviones de reconocimiento no tripulados de los EE.UU. Además, algunas evidencias encontradas, apuntan hacia elementos comandados por Sadam Hussein y posiblemete al Líbano, que es otro de los países considerados dentro de los que apoyan el terrorismo mundial.
El país más poderoso del mundo está obligado por los reglamentos de su Constitución a demostrar con pruebas fehacientes que otros países pueden estar involucrados en el ataque del que ha sido víctima. La complicidad de Osama Bin Laden ya está demostrada.
Estados Unidos no puede abusar de su poderío aun cuando a gran parte del pueblo estadounidense le agradaria que tanto Sadam Hussein y Omar Kadaffi, también recibieran una lección. Lamentablemente, atacar a estos últimos, podría debilitar la coalición mundial que Washington está conformando y peor aun, romper los frágiles lazos que une a este país con muchos pueblos árabes.
Estados Unidos tienen esta vez un enemigo muy diferente a los que ha enfrentado en guerras anteriores. Sabe que inclusive con la captura de Osama Bin Laden, no podrían asegurarse un triunfo en esta conflagración no convencional. Hay diseminados por todo el mundo miles de militantes de su ejército y hasta que no caiga el último de ellos, la tarea va a ser muy difícil.
La estrategia no puede ser sólo militar. Debe ser también política, diplomática; creemos que igualmente debe ser social y humanitaria. Afganistán es uno de los países más pobres del orbe y si bien es cierto no pretendemos justificar lo sucedido, no puede escapar a nuestro razonamiento que un pueblo que vive en condiciones medioevales, pueda pensar y actuar como quienes vivimos en naciones mucho más desarrolladas.
Esperamos que quienes tengan en sus manos la decisión para apretar dichos gatillos y botones, tengan la capacidad para no cometer errores que puedan enfrentarmos a peores peligros.
© Luis A. Ramírez Editor 10 de octubre, 2001 |
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