Peruvian Flag.gif (27917 bytes)

PUNTO DE CONVERGENCIA

Página del editor

 

 

 

 

 

 

 

 

Navidad en el Cusco

 

 

 

Muchas de las crónicas de la colonia, que fueron escritas alrededor del siglo XVII, relatan que los sacerdotes españoles, recorrían los caseríos tratando de catequizar a los indios nativos. Justamente en épocas de Navidad, les hablaban de Emanuel, el niño que nació en Belén y cuyo nombre quiere decir “Dios está con nosotros”. El paso de los años y la fonética de un idioma diferente, hizo que dicho nombre fuera cambiado por el de Manuel; empero la tradición se prolongó hasta nuestros días.


En el Cusco, una ciudad con gran tradición indígena, la imagen del Niño Manuel, es venerada todos los años durante las Fiestas Navideñas, mediante una festividad que se denomina “Santuranticuy”. Esta celebración se prepara con seis meses de anticipación. Llegado el momento, todo se escenifica en la Plaza de Armas, donde artesanos de todas las ciudades aledañas, llegan con sus creaciones, que dan vistosidad a una feria que visitan miles de personas.


La imagen del niño Manuelito, ha sido creada por lo artesanos con diferentes actitudes. Algunos tienen el rostro con chapas rojas y una mirada pícara. Su cuerpo, parece tener piel de indio y mantiene sus brazos abiertos en señal de recibimiento. Otros lo han esculpido, cansado y casi dormido; a veces pensativo y risueño. También los hay gateando con la cabeza tratando de erguirse.


Antiguamente, se colocaban joyas en el interior de los muñecos, pues según la tradición, el niño Manuelito debe tener “alma de oro”. Además, los lugareños aseguran que son las campanas del Cusco, las que anuncian su nacimiento y no las campanas de Belén.


Los artesanos también tallan, personajes típicos del diario acontecer. Estas pueden representar indistíntamente a un zapatero, como a un maestro o un abogado a quienes satirizan en forma graciosa. Igualmente, crean imágenes de músicos andinos, pastores y comerciantes.


La Navidad en el Cusco y la tradición del niño Manuelito, son una ofrenda muy importante al nacimiento del niño Dios. Saboreando buñuelitos, bombones, turrones y chocolate caliente, los cusqueños esperarán la Bajada de los Reyes Magos, para abrir sus regalos.

 

 

۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰