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PUNTO DE CONVERGENCIA

Página del editor

"CORREO DE SALEM"

Colaboración de

EDUARDO GONZALEZ VIAÑA

"CRONICAS DESDE LIMA"

Colaboración de

JOSE LUIS MEJIA

 

 

 

 

¿Osamas y Talibanes?

 

 

La llamada "globalización", que seguramente para quienes en un principio acuñaron esa expresión, fue sinónimo de integración mundial en el buen sentido de la palabra; hoy nos damos cuenta que también nos está mostrando su otra cara, la desintegración que puede crearse en nuestras sociedades al mismo nivel.

 

Las modas de vestir, de belleza, musicales, etc.; que siempre copiaban los países tercermundistas de las grandes ciudades y seguramente otras costumbres mucho más liberales como dirían algunos; en estos días se han visto desplazadan por la moda de propagar el caos y tratar de intimidar a la población.

 

A los pocos días del atentado terrorista contra las torres gemelas; apareció un nuevo tipo de terrorismo, ahora denominado "bioterrorismo", que involucra el uso de elementos químicos tóxicos, capaces de crear mediante su propagación, una epidemia en gran escala. En este caso, el ahora muy conocido "Antrax", está en las páginas principales de los diarios de todo el mundo y nuevamente, gracias a esta era de la "globalización", podemos conocer casi inmediátamente el curso que está tomando su divulgación a nivel mundial.

 

Si bien es cierto, este específico compuesto químico no puede ser transmitido por contagio y su tratamiento es posible, con el uso de determinados antibióticos; es una lástima saber que en la mayoría de los casos se trata de una falsa alarma, no solamente aquí en los EE.UU. sino en diferentes partes del mundo. Por ejemplo, nuestro querido Perú, no se queda atrás y se sabe, según noticias propaladas en ese sentido que 48 sobres enviados vía correo, han sido analizados por especialistas del Ministerio de Salud, determinando hasta el momento en que han sido analizados casi el 50%, que ninguno contiene realmente las temidas esporas del hoy conocido antrax.

 

¿Quiere acaso decir que la maldad de quienes quieren hacer daño, se apodera de la mente de irresponsables que seguramente por algún complejo de inferioridad, desean causar también el pánico o es precisamente ese tipo de sentimiento, desintegrador de sociedades, capaz de motivar su imitación?

 

Estamos acusando a una religión, de las atrocidades, que en su fanatismo y en la tergiversación de sus preceptos, están cometiendo sus seguidores y sin embargo, vemos que no sólo de aquel lejano, pequeño, pobre y casi medioeval país de Afganistán, aparecen los osama vin ladens o los talibanes.

 

Personajes de esa misma mentalidad, desgraciadamente están apareciendo por todas partes, creando otro tipo de terrorismo que podríamos denominarlo "psicoterrorismo" y nos preguntamos que tan bajo está cayendo ese ser que fue creado a la imagen y semejanza de un Creador omnipotente.

 

Aquel ser que fue en un principio creado libre, bueno, justo, diríamos casi perfecto; está ahora abusando de esa libertad, la que desgraciadamente ha convertido en libertinaje; consecuentemente introduciendo en el mundo, la injusticia, la perversión, el dolor; en fin, el mal en todas sus formas. Claro, la maldad ha existido siempre, desde el mismo acto homicida de Caín contra su propio hermano; pero ¿cuánto más puede caer ese ser en su degradación?

 

¿Podrán algunos pocos contaminar el género humano y llevarlo a la depravación total?

 

Oremos. Nos hace falta.

 

 

Luis A. Ramírez

Editor

22 de octubre del 2001