|
José Boterín Las travesías
alrededor del mundo, navegando los inmensos océanos; siempre han sido
metas perseguidas por grandes aventureros. Los árabes, los fenicios, los
griegos, los romanos, los vikingos, etc., fueron navegantes que debieron
en sus épocas, surcar las aguas que bordeaban sus territorios en búsqueda
de aventura y conquista. Vasco Núñez de Balboa, Cristóbal Colón, Fernando
de Magallanes, Marco Polo, Ulises, Américo Vespucci, fueron alguna vez
considerados dementes, por arriesgarse a navegar hacia horizontes
desconocidos.
Luego del descubrimiento de América, cuando Cristóbal Colón demostrara la
redondez de la Tierra, aumentó el deseo de navegar de muchos otros;
quienes perdieron el miedo a las leyendas de abismos y monstruos en
aquellos horizontes desconocidos.
Españoles,
holandeses, italianos y portugueses, se harían a la mar buscando nuevas
tierras y en ellas, desconocidos tesoros. El navegante portugués Fernando
de Magallanes, fue uno de los que tal vez sin proponérselo, pudo haber
logrado dar una vuelta al mundo; lamentablemente murió en la isla de Cebú,
(Filipinas), durante un combate con los indígenas. Dicha travesía fue
completada por Sebastián Elcano.
El corsario inglés Francis Drake, realizó entre 1577 y 1589, igual odisea,
aun cuando ésta fue motivada por el deseo de apoderarse de propiedades y
tesoros, mediante el ataque contínuo a embarcaciones y puertos por donde
lograba pasar. El Callao estuvo entre los puertos saqueados.
Todas estas leyendas, de alguna forma igualmente cautivaron a marinos
peruanos. La mayoría no pensaba en realizar una travesía tan larga y
agitada. Sólo alimentaban su cariño a esa inmensa masa de agua de muchas
otras formas. Uno de ellos fue ”El Caballero de los Mares”, don Miguel
Grau, un estratega marino que llegó a ser admirado por sus propios
enemigos.
Empero, sí hubo quien se atrevió a realizar dicha empresa. Fue José
Boterín, un marino chalaco nacido en 1797; hijo de don Gregorio Boterín y
doña María Teresa Becerra; quien realizara estudios en la Escuela Náutica
de Lima.
El 3 de julio de 1828, cuando el Perú se vió involucrado en un
enfrentamiento con la Gran Colombia; la que reclamaba sin justificación
alguna, los territorios de Jaén y Maynas; fue precisamente José Boterín,
quien comandaría una de las naves peruanas: “Libertad”. El Comando General
estuvo a cargo del Almirante Martín Guisse desde la nave “Independencia”.
A la muerte de éste último, Boterín tomaría su puesto; continuando el
asedio a la flota enemiga, que finalmente se rindió el 19 de enero de
1829.
Luego de terminada la guerra, Boterín continúa su carrera naval y en 1829
es ascendido al grado de Capitán de Corbeta. Tres años más tarde a Capitán
de Fragata y en 1834, a Capitán de Navío. Ese mismo año, pide en
matrimonio a la dama Clara Galván.
En 1850 se solicitó a unos astilleros de Inglaterra, la construcción de
una fragata de 1,320 toneladas, que pudiera navegar con motores accionados
por calderas o por velas. Fue bautizada como “Amazonas” y llegó al Callao
en 1853, siendo ofrecida a Boterín, para su comando.
El 25 de octubre de 1856, inició una travesía hacia Hong Kong, a donde
llegan el 24 de diciembre del mismo año. El “Amazonas”, necesitaba de
algunas reparaciones, las que debían realizarse en el dique de dicho
puerto. Debido a problemas políticos en la colonia inglesa, Boterín decide
enrumbar hacia Calcuta; donde lamentablemente se encuentran con una gran
epidemia de cólera; enfermedad que produjo el deceso de gran parte de
oficiales y de la tripulación.
Luego de
realizar las reparaciones de la nave, navegaron hacia Londres, donde
habría de instalarse baterías de guerra a la fragata. En su travesía,
bordean Africa y Europa. Finalmente, zarpan desde Londres hacia el Callao;
haciendo escala en varios puertos del Atlántico y algunos del Pacífico,
para llegar a su destino el 29 de mayo de 1858.
José Boterín, llegó a ser Comandante General de la Marina. Ocupó también
los cargos de Juez Militar y Vocal de la Corte Marcial Suprema. En su vida
civil, fue gobernador del Callao en tres oportunidades. Fallece en Lima,
el 3 de agosto de 1869. (LARS)
|