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PERSONAJES

PUNTO DE CONVERGENCIA

Página del editor

"CORREO DE SALEM"

Colaboración de

EDUARDO GONZALEZ VIAÑA

"CRONICAS DESDE LIMA"

Colaboración de

JOSE LUIS MEJIA

 

 

 

 

 

 

José Boterín

 

 

Las travesías alrededor del mundo, navegando los inmensos océanos; siempre han sido metas perseguidas por grandes aventureros. Los árabes, los fenicios, los griegos, los romanos, los vikingos, etc., fueron navegantes que debieron en sus épocas, surcar las aguas que bordeaban sus territorios en búsqueda de aventura y conquista. Vasco Núñez de Balboa, Cristóbal Colón, Fernando de Magallanes, Marco Polo, Ulises, Américo Vespucci, fueron alguna vez considerados dementes, por arriesgarse a navegar hacia horizontes desconocidos.


Luego del descubrimiento de América, cuando Cristóbal Colón demostrara la redondez de la Tierra, aumentó el deseo de navegar de muchos otros; quienes perdieron el miedo a las leyendas de abismos y monstruos en aquellos horizontes desconocidos.

 

Españoles, holandeses, italianos y portugueses, se harían a la mar buscando nuevas tierras y en ellas, desconocidos tesoros. El navegante portugués Fernando de Magallanes, fue uno de los que tal vez sin proponérselo, pudo haber logrado dar una vuelta al mundo; lamentablemente murió en la isla de Cebú, (Filipinas), durante un combate con los indígenas. Dicha travesía fue completada por Sebastián Elcano.


El corsario inglés Francis Drake, realizó entre 1577 y 1589, igual odisea, aun cuando ésta fue motivada por el deseo de apoderarse de propiedades y tesoros, mediante el ataque contínuo a embarcaciones y puertos por donde lograba pasar. El Callao estuvo entre los puertos saqueados.


Todas estas leyendas, de alguna forma igualmente cautivaron a marinos peruanos. La mayoría no pensaba en realizar una travesía tan larga y agitada. Sólo alimentaban su cariño a esa inmensa masa de agua de muchas otras formas. Uno de ellos fue ”El Caballero de los Mares”, don Miguel Grau, un estratega marino que llegó a ser admirado por sus propios enemigos.


Empero, sí hubo quien se atrevió a realizar dicha empresa. Fue José Boterín, un marino chalaco nacido en 1797; hijo de don Gregorio Boterín y doña María Teresa Becerra; quien realizara estudios en la Escuela Náutica de Lima.


El 3 de julio de 1828, cuando el Perú se vió involucrado en un enfrentamiento con la Gran Colombia; la que reclamaba sin justificación alguna, los territorios de Jaén y Maynas; fue precisamente José Boterín, quien comandaría una de las naves peruanas: “Libertad”. El Comando General estuvo a cargo del Almirante Martín Guisse desde la nave “Independencia”. A la muerte de éste último, Boterín tomaría su puesto; continuando el asedio a la flota enemiga, que finalmente se rindió el 19 de enero de 1829.


Luego de terminada la guerra, Boterín continúa su carrera naval y en 1829 es ascendido al grado de Capitán de Corbeta. Tres años más tarde a Capitán de Fragata y en 1834, a Capitán de Navío. Ese mismo año, pide en matrimonio a la dama Clara Galván.


En 1850 se solicitó a unos astilleros de Inglaterra, la construcción de una fragata de 1,320 toneladas, que pudiera navegar con motores accionados por calderas o por velas. Fue bautizada como “Amazonas” y llegó al Callao en 1853, siendo ofrecida a Boterín, para su comando.

El 25 de octubre de 1856, inició una travesía hacia Hong Kong, a donde llegan el 24 de diciembre del mismo año. El “Amazonas”, necesitaba de algunas reparaciones, las que debían realizarse en el dique de dicho puerto. Debido a problemas políticos en la colonia inglesa, Boterín decide enrumbar hacia Calcuta; donde lamentablemente se encuentran con una gran epidemia de cólera; enfermedad que produjo el deceso de gran parte de oficiales y de la tripulación.

 

Luego de realizar las reparaciones de la nave, navegaron hacia Londres, donde habría de instalarse baterías de guerra a la fragata. En su travesía, bordean Africa y Europa. Finalmente, zarpan desde Londres hacia el Callao; haciendo escala en varios puertos del Atlántico y algunos del Pacífico, para llegar a su destino el 29 de mayo de 1858.


José Boterín, llegó a ser Comandante General de la Marina. Ocupó también los cargos de Juez Militar y Vocal de la Corte Marcial Suprema. En su vida civil, fue gobernador del Callao en tres oportunidades. Fallece en Lima, el 3 de agosto de 1869. (LARS)