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Viendo la campaña
presidencial que actualmente vive el Perú, no sabemos si se trata de
algún Reality Show o acaso los participantes, están empeñados en
jugar carnavales en vez de tomar en serio lo que debería ser
exxponer sus planteamientos para la solución de los problemas que
vive el Perú.
Sólo se escucha y vé en
los avisos publicitarios una suerte de ataques mutuos, todos ellos
musicalizados. Vals, salsa, bolero, huayno. Todos cantan, todos
bailan, todos juegan, ahora se creen deportistas. Se cortan el pelo,
"…ahora te toca a tí, se retan". Se acusan unos a otros de estar
intoxicados y quien se va a intoxicar con tanta demagogia enfermiza
es el pueblo peruano. Es una pérdida de energías en una guerra sucia
interminable.
¿Qué dirían de todas
estas pantominas Don Víctor Raúl Haya de la Torre, cómo se sentiría
Don Fernando Belaúnde Terry? ¿Hubieran ellos seguido el mismo ritmo?
¿Qué está sucediendo en
nuestra querida tierra? No hay debates ideológicos, no hay
propuestas nuevas y si las hay, no son congruentes con lo que pasa
en el Perú. ¿Cómo se crearán nuevos empleos, cómo se va a combatir
la corrupción que ya llegó a límites indescriptibles. Cuándo se
harán cumplir las leyes que se crearon para sancionar
transnacionales que dañan el sistema ecológico de nuestras ciudades
y por ende, dañan la salud del pueblo?
El tema de la educación,
nadie lo trata seriamente. No sólo basta con regalar computadoras;
artefacto que si bien es cierto amplía el conocimiento, jamás
reemplazará a un maestro. Tampoco sirve solamente el proponer elevar
el sueldo a los maestros, sino crear mejores sistemas para
capacitarlos, buscar cómo valorar la carrera de alguien en quien va
a recaer la responsabilidad de formar nuevos seres con nuevos
conocimientos y mejores ideales. Lamentablemente, se siguen las
fórmulas propuestas por el FMI, por la cuales sólo se debe destinar
el 3% del Producto Bruto Interno (PBI) en Educación. Una condena a
la ignorancia permanente.
Un campatriota bien
educado, no votará por un personaje corrupto. Un compatriota bien
educado, sabrá percibir la diferencia entre una exposición seria, de
un simple mensaje demagógico.
Uno de los problemas de
la ignorancia es que se ve a la corrupción como algo que si ya está
sembrado, qué más da. En la incipiente filosofía de ese ignorante
personaje, el pensar que no importa que el político robe, es algo
natural. Y ello hay que erradicarlo. Felizmente, hoy en día, existe un
poco más de sensibilidad con ese tema en nuestra sociedad.
Nadie habla de
descentralización. En la actualidad, Lima alberga a casi la tercera
parte de la población del Perú entero. Son cerca de 9 millones de
habitantes hacinados en 2,444 kilómetros cuadrados del 1’285,216 que
tiene el país. Las Regiones que fueron creadas dizque con ese
propósito, sólo han servido para aumentar la corrupción. En algún
momento ha de explotar esa burbuja que se irá convirtiendo en una
bomba de tiempo, no sólo por un problema social, sino como muchos
otros: por ejemplo el sistema vial, con el cual es cada vez más
difícil desplazarse en nuestra capital, con un tráfico mal
articulado y vehículos en mal estado.
La mayoría de los
candidatos, representan a las oligarquías que han saqueado por
siempre al país. Son grupos que aparentan estar en diferentes partes
del espectro político para engañar al puebo. ¿Derecha, Izquierda,
Centro? Es un engaño. Sólo hay una derecha disfrazada que sigue
mermando la economía.
Cerca de 200,000 mil
peruanos dejan el país cada año, sobre todo gente joven, por falta
de trabajo y lo peor es que aquellos que se fueron y hoy ayudan al
Perú con sus remesas, no son tomados en cuenta, también son
marginados, cuando deberían ser considerados puesto que compensan la
falta de apoyo social que los gobiernos niegan al pueblo peruano.
Según encuesta de IMASEN,
el 36.5% de la población urbana y rural pide un cambio radical; el
37.4% pide que "cambie algo" en la política económica. Sólo el 25.1%
expresa que continúe igual; pero el 48% de los encuestados, admite
que podría cambiar de candidato".
Un "cambio radical" no es
malo, es adoptar vías para fomentar la competitividad y no seguir
dependiendo del modelo primario exportador que actualmente existe.
Hay que diversificar la base productiva, hay que invertir también en
ciencia y tecnología, como lo propuso el CADE el año pasado.
El pueblo peruano está
confundido en sus decisiones. Ojalá reaccione a tiempo y opte por
una buena propuesta.
© Luis A. Ramírez S.
Director -
Editor
5 de
febrero, 2011 |