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El
gobierno peruano, ha declarado mediante el Decreto Supremo No.
060-2006-RE dado en la Casa de Gobierno, en Lima, que el 18 de
octubre de cada año, se conozca como el "Día de los peruanos que
residen en el exterior".
Uno de sus principales decretos, determina que el Ministerio de
Relaciones Exteriores procederá a homenajear y premiar a peruanos en
el exterior, que hayan destacado por sus acciones de carácter social
en beneficio de los connacionales, y por contribuir al
fortalecimiento y vinculación de la comunidad peruana en el
extranjero, con el Perú. Para ello, se nombrará una Comisión
Especial, que se encargará de designar a quienes han de obtener
dicho galardón, entre los candidatos que sean presentados por los
Consejos de Consulta o asociaciones de peruanos en el exterior.
No tenemos la menor idea de cuál es el propósito de tal festividad y
premiación. Nunca se nos tomó en cuenta, inclusive muchos se
atrevieron a decir que éramos cobardes por no quedarnos a luchar
junto al resto de peruanos que no podían salir del país. Que no
teníamos el coraje de enfrentar los malos momentos por los que
pasaba la economía del Perú.
No necesitamos este “18 de octubre”, para sentir que tenemos un Día
para nosotros. Desde el primer día que decidimos autoexilarnos fuera
del Perú, -muy a nuestro pesar- por no compartir la corrupción, la
burocracia, la insensibilidad de nuestros gobernantes, la falta de
un aliciente para alcanzar metas y con la visión de un futuro aciago;
desde ese primer Día, ya festejamos.
Festejamos cada Día de nuestra independencia, no sólo de la opresión
de los mal llamados conquistadores, sino la aun peor opresión, la de
nuestros propios gobernantes.
Festejamos enviando más de 1,500 millones de dólares al Perú, en
ayuda de nuestras familias, aliviándole al gobierno una carga social
inmensa y sin embargo, que sepamos, en las tres últimas décadas, los
pobres han seguido paulatínamente siendo más pobres, inclusive
incrementándose en mayor cantidad la cifra que representan como
porcentaje de nuestra población.
¿Qué hemos recibido a cambio...?, una mala representación consular
en todo el mundo, donde se abusa de nuestra gente. Un Consulado, es
un lugar donde se atiende tarde, mal y nunca, con algunas posibles
mínimas excepciones. Para que lo atiendan bien a uno, hay que tener
vara y lamentablemente nos incluimos en el hecho.
¿Por qué no nos dan la oportunidad de tener representantes en el
Congreso de la República, por ser la nuestra, una comunidad cuyo
aporte iguala o supera a cualquiera de los mejores ingresos que
pueda tener el Perú en materia de exportación. Es algo que merecemos.
Empero, seguimos con la duda, la impresión, el asombro. ¿Cuál es el
motivo para todo esto? No le encontramos ni pies ni cabeza. Sabemos
que aquello de los Consejos de Consulta no ha funcionado bien en
ninguna parte. Ese tipo de organismos, lo único que han promovido es
más división en la comunidad, porque los fanáticos de la figuración
son los primeros en autonombrarse líderes. Nos preguntamos qué
criterio se usará para nombrar ahora a los candidatos a dicho “premio”.
Según cifras que maneja la Cancillería, hasta el 2005, había un
total de 935,855 peruanos viviendo en Estados Unidos, 144,650 en
Argentina, 116,000 en España, 113,150 en Venezuela, 105,816 en
Italia, 78,800 en Chile, 68,649 en Japón y 57,300 en Bolivia. Somos
cerca de 2 millones de peruanos en el exterior.
Sin embargo, parece irónico que cuando se crea este “Día de los
Peruanos en el Exterior”, se sepa que cerca de 350 mil compatriotas
más,
saldrían del país este año 2006 para no regresar. ¿Están acaso
incentivados por este “Día” que irán a festejar? Lo dudamos.
© Luis A.
Ramírez S.
Editor
20 de septiembre, 2006 |