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PUNTO DE CONVERGENCIA

Página del editor

"CORREO DE SALEM"

Colaboración de

EDUARDO GONZALEZ VIAÑA

"CRONICAS DESDE LIMA"

Colaboración de

JOSE LUIS MEJIA

 

 

 

 

 

 

 

"Donde se pone el dedo, salta la pus"

 

 

Esta fue una frase, hoy ya célebre, dicha por Manuel González Prada a finales de los 1800, cuando fustigaba la entonces decadente clase dirigente que gobernaba el país. Una frase que desde aquella época sigue manteniendo vigencia en el Perú, hasta los momentos actuales, cuando nuevamente los casos de corrupción siguen saliendo a la luz pública.


Esta semana los diarios limeños a los que siguieron medios internacionales, gracias a la nueva era de la globalización, informaron que el Ministro de Comercio y Primer Vicepresidente estaba involucrado en un tráfico de influencias. Inmediatamente tratando de apaciguar los hechos, como acto de contricción, renuncia al primer cargo, pero no al segundo. ¿Tiene esto sentido?


En estos mismos días, Freddy Ghillardi, del APRA, es cuestionado por malversación de fondos en la presidencia del gobierno regional de Ancash. No hace mucho, se suscitó un caso parecido, en otro gobierno regional, igualmente con un presidente afiliado al APRA y podríamos seguir enumerando una serie de actos de corrupción que se siguen cometiendo a diario con la mayor impunidad y desvergüenza.


Cuando Alberto Fujimori asumió al poder, destronó a la mayoría de los partidos políticos en vigencia y prometió una nueva era para el Perú. Dijo que protegería los dineros del Estado, sacando de la administración pública, a quienes hubiesen llegado a esos puestos por favoritismos políticos. Se nombró el paradigma de la anticorrupción.


Sin embargo, la historia narra los hechos en forma diametralmente opuesta y hoy tiene muchas acusaciones en su contra, al igual que su mano derecha Montesinos.


Según una investigación realizada por la periodista Patricia Vásquez Salinas, "las planillas de remuneraciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), le cuestan anualmente al país, 120 millones de nuevos soles, que son repartidos entre 1027 trabajadores, de los cuales cerca de 800 son familiares. De acuerdo a una investigación de la Comisión de Fiscalización del Congreso de la República, ante una denuncia de nepotismo en el 2001, se confirmó la existencia de 104 cónyuges, 154 hermanos, 124 cuñados, 80 primos hermanos, 14 padres e hijos y 38 tíos con sobrinos; es decir, un total de 514 enmparentados, desconociéndose aún, las cifras de los suegros, yernos, convivientes, ahijados, padrinos, compadres, etc, etc, etc.". ¡De Ripley!


Cuando Sale Fujimori, ingresa Toledo, quien también hizo de la lucha contra la corrupción, su caballo de batalla durante su campaña electoral, ofreciendo cambiar las reglas de juego y dirigir limpiamente las instituciones del Estado. Pero, al poco tiempo, el periodista Jaime Baily en mayo del 2001, denuncia que "Coqui" Toledo, sobrino y ayudante personal del presidente, manejaba cuentas bancarias de 700 mil dólares en los Estados Unidos. (First Union Bank de Charlotte, Carolina del Norte). Posteriormente, este mismo personaje aparece sorpresi-vamente como "consultor" del Programa de Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD) y para colmo, poco tiempo después, se sabe que la señora Eliane Karp, siendo "primera dama" recibía 10 mil dólares mensuales del banco Wiese; además, había firmado clandestinamente, un contrato de 6 mil dólares mensuales con la CAF (Corporación Andina de Fomento), para hacer cierta "investigación en el sector indígena" del Perú, siendo ella presidenta de CONAPA (Consejo Nacional de Pueblos Andinos Amazónicos y Afroperuanos).


En la última década, la corrupción copó ámbitos institucionales del Estado, el sistema bancario, los partidos políticos, medios televisivos y periodísticos, etc.; cuyos integrantes se vieron involucrados en actos de nepotismo,  malversaciones en las contrataciones y adquisiciones del Estado, lavado de dinero y transferencias a través del sistema financiero, tráfico de influencias, tráfico de armas, apropiaciones ilícitas, narcotráfico, extorsiones, etc.; actos rereflejados en la compra del dólar MUC, la construcción del tren eléctrico, depósitos en el BCCI, compra de armas y carne malograda, soborno a jueces y congresistas, soborno a periodistas, soborno a empresarios y dueños de canales; construccion de penales y colegios; dinero que fue utilizado para el enriquecimiento ilícito de los corruptos.


Con esta mentalidad, nunca saldremos del subdesarrollo. Si quienes se autodenominan líderes, supuestos baluartes de la ética y la decencia, delinquen de esta manera, promoverán la vuelta de otros Fujimoris, Montesinos, etc., con los mismos “atributos” y la historia será de nunca acabar, multiplicando los dedos y la pus en nuestro país.

 

 

© Luis A. Ramírez

Editor

Noviembre 11, 2003

     
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