Peruvian Flag.gif (27917 bytes)

PUNTO DE CONVERGENCIA

Página del editor

"CORREO DE SALEM"

Colaboración de

EDUARDO GONZALEZ VIAÑA

"CRONICAS DESDE LIMA"

Colaboración de

JOSE LUIS MEJIA

 

 

 

 

 

 

 

La reencarnación

 

 

Hace poco me encontré con un amigo y entre los temas que se nos ocurrió tratar, llegó el de la reencarnación. Me contó que no hace mucho, le había sucedido algo que describió con sumamente extraño. Resulta que había ido de paseo a una bodega de vinos en New York; donde se encontró con una joven dama que le pareció familiar, pues le recordaba a una tía que lo crió y que falleció hace varios años. Entablando conversación y estando más cerca de ella, se percató que tenía una cadena con una medalla religiosa idéntica a la que su tía usaba. Luego supo que se llamaba igual que ella y que también estaba estudiando medicina como lo había hecho su tía. Ella le expresó que igualmente había sentido cierta familiaridad al verlo. "Se me escarapeló el cuerpo", me dijo un tanto conmovido.

 

La reencarnación es una de las concepciones, acerca de la vida después de la muerte que más intriga al hombre y son mayormente culturas orientales las que mejor la ejemplifican en sus enseñanzas. Las culturas occidentales en cambio, siempre han considerado este concepto, como algo simplemente exótico que sólo tienen relación con religiones no cristianas.

Sin embargo, en la útima década, personas de occidente que nunca han tenido una relación directa con este tipo de manifestaciones, han dicho haber experimentado increíbles experiencias sobre la “reencarnación”. Una de ellas parece ser la expuesta por una joven de Virginia a un estudioso de estos temas y autor de algunos libros sobre este tópico, el Dr. Scott Rogo.

En su carta, la remitente manifiesta que en el año de 1971, viajaba en compañía de una amiga desde la ciudad de Patterson en New Jersey, hacia Baltimore en Maryland. Ella había vivido antes en Tennessee y nunca antes había visitado New Jersey. Prosiguiendo con su relato, expresaba que el paisaje le parecía muy familiar y volviéndose a su amiga le había dicho: “Sabes, nunca he estado aquí antes, pero creo que aproximadamente a un kilómetro de distancia por este camino, se encuentra la casa donde alguna vez viví”. El relato es largo, pero dijo en detalle, exactamente lo que encontrarían en el camino, antes de llegar. Describió inclusive el lugar donde estaba ubicado el cementerio y la lápida bajo la cual, estaban enterrados sus restos, luego de su deceso, al cumplir seis o siete años.

Ian Stevenson, psiquiatra y parapsicólogo de la Universidad de Virginia es quien ha reunido una serie de evidencias que apoyan la doctrina de la reencarnación. Uno de esos caso es el del niño Indika Guneratne, quien vivía en Sri Lanka y había nacido en 1962. A los dos años balbució sus primeras palabras, pero dos años después empezó a describir su vida pasada como un opulento personaje que vivió en Matara, una ciudad al sur de Sri Lanka. Describió que había poseído un Mercedes Benz, sus propiedades y elefantes favoritos. El padre de este niño, hizo verificar tales descripciones; de las que que resultaron muchas ciertas, pero Stevenson se encargó de hallar más evidencias, encontrando que sí existió el personaje que se describía. Que se llamaba K. G. J. Weesaringhe, era acaudalado, su casa se encontraba ubicada en el mismo lugar que Indika había dicho. En lo que no concordó fue en que el auto que poseía no era un Mercedes Benz, sin embargo el número de placa que había recordado, era exactamente el de un auto de esa marca, pero pertenecía a un amigo que lo visitaba constantemente, lo cual no pareció desmerecer la veracidad del hecho.

Los habitantes del Tibet, creen fervientemente que el Dalai Lama, es la reencarnación vívida del anterior. Dicen que cuando muere el llamado Papa del Tibet, los oficiales de mayor rango de su iglesia, son guiados por la mano divina, para encontrar al nuevo Lama; quien luego es llevado al Palacio de Potala, donde es cuidado hasta que es coronado.

 

El nunca deberá casarse, para que ningún hijo suyo asuma el trono. Hay muchos otros casos, que serían largos de enumerar. En mi caso particular, mi padre viajó por primera vez hacia New York en 1962 y me cuentan que regresó entusiasmado con su viaje y que siempre decía, que quería morir en esta ciudad, porque el había vivido aquí antes. Emigró hacia aquí y aquí murió.

Extraño, impresionante, impenetrable, controversial, no sé...

 

 

© Luis A. Ramírez S.

Editor

Diciembre 1, 2002

     
   

۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰۰