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PUNTO DE CONVERGENCIA

Página del editor

"CORREO DE SALEM"

Colaboración de

EDUARDO GONZALEZ VIAÑA

"CRONICAS DESDE LIMA"

Colaboración de

JOSE LUIS MEJIA

   

 

 

 

 


Mi querido Barrio de Pueblo Libre



Recibí respuesta de Juanito Acevedo, “Johnny”, amigo de Pueblo Libre. “El barrio –me escribe–, fue una extensión de nuestros espacios familiares. El barrio nos hermana a todos los que compartimos esos años”.


Me comentó que el artículo escrito sobre él(*), lo trasladó nuevamente a ese querido barrio. El vive ahora en Miraflores, donde se mudó desde el 2000; pero ganas no le faltan de adquirir una casa cerca donde vivió antes, lamentablemente aún no se dan las condiciones.


El nuestro tal vez no fue un barrio de alcurnia, pero sí con mucha historia, como me escribe Juan, refrescándome la memoria. El nombre de Pueblo Libre, se lo puso San Martín en 1822, cuando llegó a vivir a la casa que antes había sido del virrey Pezuela. Está ubicada al costado del Museo de Antropología en la Plaza Bolívar; frente a la Municipalidad del distrito.

 

Bueno, –me dice Juanito– Pueblo Libre dejó de tener tal nombre en algunas épocas, alternándolo con el de Magdalena Vieja. Imagino que esto ocurrió cuando creció hacia el mar el barrio que se llamó Magdalena Nueva, pues en la Colonia fue conocida toda esa área como La Magdalena.
 

A esa misma casa llegó después a vivir Simón Bolívar, le sentaba bien su clima, algo más templado que el de Lima. Algo de ese mejor clima llegamos a disfrutar en nuestra niñez, porque había mucha chacra. Después, en los años sesenta, cuando llegó la modernización y el urbanismo, se destruyó de alguna forma toda esa ecología; desaparecieron las chacras, enterraron las acequias (que eran parte del sistema hidráulico precolombino del cacique Taulichusco, el lider de los Maranga y alrededores, como atestiguan hoy las huacas de Tres Palos y Mateo Salado, entre otras), y con el asfalto y casas de "material noble" pusieron las condiciones para que terminase sus días el microclima natural del distrito y se igualara más con el resto de nuestra húmeda Lima. (Apunte de Juan).

 

Recuerdo que cuando llegué muy niño con mis padres a vivir a Pueblo Libre, precisamente una de esas acequias o aqueductos incaicos, venía desde la Avenida del Río, hasta donde ya había sido canalizada por el urbanismo. bajaba por la Calle Bahía, ubicada casi de frente en diagonal con la fachada de mi casa, volteaba en Jirón Belgrano hacia la Avenida Bolívar donde ingresaba en dirección hacia las Haciendas Maranga y Pando.

 

Vivíamos precisamente en el centro de toda esa parte histórica. A un par de kilómetros de Pando y Maranga; y a dos cuadras de las Huacas de Tres Palos y Mateo Salado, lugares donde palomillamos alguna vez, ajenos a toda la historia que el tiempo había impregnado en aquellas zonas.

 

Me habló de los Moll. Una familia propietaria de la fábrica de ollas de aluminio “Record”, que funcionaba en Breña, sobre una extensión de una manzana y de una Fábrica de Tejidos. Ellos llegaron a vivir a Pueblo Libre y alrededor de 1970, separaron una parte de dicha propiedad, que donaron para la construcción de la Iglesia San Lucas. Hace poco, el resto de aquellas casas fueron adquiridas por los jesuitas y son la sede de la Universidad Antunez de Mayolo.


Se acordó que había compuesto algunas canciones en su época de “rockero” y una de ellas fue “Pan con Grasa”, que reflejaba la expresión de nuestra adolescencia o la de él.


Una noticia no muy agradable, fue que Julio Fernández estaba muy enfermo, haciéndole batalla al temible cáncer en el Hospital del Empleado. Me dice Juan que “Julio aportó una experiencia interesante en el campo de la educación popular”, en el Perú. Su hermano Gerardo “Lalo” estuvo radicando algunos años aquí en New York y había días en que podía verlo casi a diario en Manhattan. Regresó, después de una década, por la nostalgia de la tierra que jala el espíritu, una parte del cual se queda en aquellos lugares donde trajinó antes de partir.


Rommel, hermano menor de Juan, es hoy día Secretario General de ALIDE, una entidad latinoamericana que trabaja con la banca de fomento. Viaja mucho y hace poco, lo reeligieron por aclamación unánime para ese cargo, en una asamblea continental en Sao Paulo. Como dice Juanito, “...punto para el Perú”. Estuve leyendo algunos artículos sobre él, y me alegró saber un poco más de lo que había logrado Rommel en estas casi tres décadas que dejamos de vernos.


También me dio noticias de Pocho Estremadoyro, quien se casó con Chabela Valencia y sigue de Gerente General de Radio Programas del Perú, donde comenzó como portapliegos. Lucho Saco y Víctor Valencia, patas de inolvidables juergas y jaranas. Se acordó de Huilo Sotomarino, quien emigró hacia los EE.UU. y ahora vive en Maryland. Algunas veces nos encontramos, cuando la rutina agitada de este país nos lo permite.


"Chanti" Santiago Roca, quien vivía en el Parque Grau, es el Director General del INDECOPI. Precisamente, hace poco fue él quien entregó un reconocimiento especial a Juanito, por su gran trayectoria en las artes.


Dice que alguna vez vio a Rolly Huaroto, seguramente de visita en el barrio. El salió del Perú allá por 1980 hacia Alemania. Hoy radica en Brasil. Igualmente a Lucho Díaz, quien andaba haciendo algunos tratos con la Federación Peruana de Fútbol. No recuerdo que le gustara el deporte, pero...


Y como me dice, ...la vida siguió. Cada quien con su propia circunstancia. No se si la ley de la Teoría de la Relatividad de Einstein, se pueda aplicar de alguna forma a la Vida en sí. Algunos vivimos demasiado rápido, otros más pausadamente. Otros tantos, emprendieron el camino a esa otra dimensión más allá de la Vida, creemos –según nuestra forma humana de ver las cosas– antes de tiempo, como Juanito Noriega "Juancho"; José "Pepe" Taboada, Jorge Cadenas, etc.

 

Muchos emigramos. Algunos como yo, nunca volvieron; pero las vivencias de aquellas bellas épocas entre la niñez, la adolescencia y la juventud, siguen guardadas en nuestra mente, en un espacio especial para los gratos recuerdos. Cada uno ellos, se activará en cualquier momento, cuando precisamente recordemos cuándo y cómo fueron grabados y en esa filmación mental, veamos a quienes nos acompañaron gran parte de ella.

Juanito terminó su correo, con esta filosófica frase: “Pueblo Libre fue nuestra Patria Chica, como Latinoamérica (o Iberoamérica en los años siguientes), es nuestra Patria Grande. Perú es nuestra patria siempre inmensa."


Gracias Juan por tantos bellos recuerdos.

 

 

© Luis A. Ramírez S.

1 de septiembre, 2005