|
Mi querido Barrio de Pueblo Libre
Recibí respuesta de Juanito Acevedo, “Johnny”, amigo de Pueblo Libre.
“El barrio –me escribe–, fue una extensión de nuestros espacios familiares.
El barrio nos hermana a todos los que compartimos esos años”.
Me comentó que el artículo escrito sobre él(*),
lo trasladó nuevamente a ese querido barrio. El vive ahora en Miraflores,
donde se mudó desde el 2000; pero ganas no le faltan de adquirir una casa
cerca donde vivió antes, lamentablemente aún no se dan las condiciones.
El nuestro tal vez no fue un barrio de alcurnia, pero sí con mucha
historia, como me escribe Juan, refrescándome la memoria.
El nombre de Pueblo Libre, se lo puso San
Martín en 1822, cuando llegó a vivir a la casa que antes había sido del
virrey Pezuela. Está ubicada al costado del Museo de Antropología en la
Plaza Bolívar; frente a la Municipalidad del distrito.
Bueno, –me dice Juanito–
Pueblo Libre dejó de tener tal nombre en algunas épocas, alternándolo con
el de Magdalena Vieja. Imagino que esto ocurrió cuando creció hacia el mar
el barrio que se llamó Magdalena Nueva, pues en la Colonia fue conocida
toda esa área como La Magdalena.
A esa misma casa llegó después a vivir Simón
Bolívar, le sentaba bien su clima, algo más templado que el de Lima. Algo
de ese mejor clima llegamos a disfrutar en nuestra niñez, porque había
mucha chacra. Después, en los años sesenta, cuando llegó la modernización
y el urbanismo, se destruyó de alguna forma toda esa ecología;
desaparecieron las chacras, enterraron las acequias (que eran parte del
sistema hidráulico precolombino del cacique Taulichusco, el lider de los
Maranga y alrededores, como atestiguan hoy las huacas de Tres Palos y
Mateo Salado, entre otras), y con el asfalto y casas de "material noble"
pusieron las condiciones para que terminase sus días el microclima natural
del distrito y se igualara más con el resto de nuestra húmeda Lima.
(Apunte de Juan).
Recuerdo que cuando llegué muy niño con mis
padres a vivir a Pueblo Libre, precisamente una de esas acequias o
aqueductos incaicos, venía desde la Avenida del Río, hasta donde ya había
sido canalizada por el urbanismo. bajaba por la Calle Bahía, ubicada casi de frente en
diagonal con la fachada de mi casa, volteaba en Jirón Belgrano hacia la
Avenida Bolívar donde ingresaba en dirección hacia las Haciendas Maranga y
Pando.
Vivíamos
precisamente en el centro de toda esa parte histórica. A un par de
kilómetros de Pando y Maranga; y a dos cuadras de las Huacas de Tres Palos
y Mateo Salado, lugares donde palomillamos alguna vez, ajenos a toda la
historia que el tiempo había impregnado en aquellas zonas.
Me habló de los Moll. Una familia propietaria de la fábrica de ollas de
aluminio “Record”, que funcionaba en Breña, sobre una extensión de una
manzana y de una Fábrica de Tejidos. Ellos llegaron a vivir a Pueblo Libre y alrededor de 1970, separaron una parte de dicha
propiedad, que donaron para la construcción de la Iglesia San Lucas. Hace
poco, el resto de aquellas casas fueron adquiridas por los jesuitas y son la
sede de la Universidad Antunez de Mayolo.
Se acordó que había compuesto algunas canciones en su época de “rockero” y
una de ellas fue “Pan con Grasa”, que reflejaba la expresión de nuestra
adolescencia o la de él.
Una noticia no muy agradable, fue que Julio Fernández estaba muy enfermo,
haciéndole batalla al temible cáncer en el Hospital del Empleado. Me dice
Juan que “Julio aportó una experiencia interesante en el campo de la
educación popular”, en el Perú. Su hermano Gerardo “Lalo” estuvo radicando
algunos años aquí en New York y había días en que podía verlo casi a
diario en Manhattan. Regresó, después de una década, por la nostalgia de
la tierra que jala el espíritu, una parte del cual se queda en aquellos
lugares donde trajinó antes de partir.
Rommel, hermano menor de Juan, es hoy día Secretario General de ALIDE, una
entidad latinoamericana que trabaja con la banca de fomento. Viaja mucho y
hace poco, lo reeligieron por aclamación unánime para ese cargo, en una asamblea continental en Sao Paulo. Como dice Juanito, “...punto para el
Perú”. Estuve leyendo algunos artículos sobre él, y me alegró
saber un poco más de lo que había logrado Rommel en estas casi tres décadas que
dejamos de vernos.
También me dio noticias de Pocho Estremadoyro, quien se casó con Chabela
Valencia y sigue de Gerente General de Radio Programas del Perú, donde
comenzó como portapliegos. Lucho Saco y Víctor Valencia, patas de
inolvidables juergas y jaranas. Se acordó de Huilo Sotomarino, quien
emigró hacia los EE.UU. y ahora vive en Maryland. Algunas veces nos
encontramos, cuando la rutina agitada de este país nos lo permite.
"Chanti" Santiago Roca, quien vivía en el Parque Grau, es el Director
General del INDECOPI. Precisamente, hace poco fue él quien entregó un
reconocimiento especial a Juanito, por su gran trayectoria en las artes.
Dice que alguna vez vio a Rolly Huaroto, seguramente de visita en el
barrio. El salió del Perú allá por 1980 hacia Alemania. Hoy radica en
Brasil. Igualmente a Lucho Díaz, quien andaba haciendo algunos tratos con
la Federación Peruana de Fútbol. No recuerdo que le gustara el deporte,
pero...
Y como me dice, ...la vida siguió. Cada quien con su propia circunstancia.
No se si la ley de la Teoría de la Relatividad de Einstein, se pueda
aplicar de alguna forma a la Vida en sí. Algunos vivimos demasiado rápido,
otros más pausadamente. Otros tantos, emprendieron el camino a esa otra dimensión
más allá de la Vida, creemos –según nuestra forma humana de ver las cosas–
antes de tiempo, como Juanito Noriega "Juancho"; José "Pepe" Taboada,
Jorge Cadenas, etc.
Muchos
emigramos. Algunos como yo, nunca volvieron; pero las vivencias de aquellas bellas épocas entre la niñez, la adolescencia y la juventud,
siguen guardadas en nuestra mente, en un espacio especial para los gratos
recuerdos. Cada uno ellos, se activará en cualquier momento, cuando
precisamente recordemos cuándo y cómo fueron grabados y en esa filmación
mental, veamos a quienes nos acompañaron gran parte de ella.
Juanito terminó su correo, con esta filosófica frase: “Pueblo Libre fue
nuestra Patria Chica, como Latinoamérica (o Iberoamérica en los años
siguientes), es nuestra Patria Grande. Perú es nuestra patria siempre
inmensa."
Gracias Juan por tantos bellos recuerdos.
© Luis A. Ramírez S.
1 de septiembre, 2005
|