|
Triunfo abrumador de George W. Bush Los demócratas
han perdido nuevamente las elecciones y esta vez la diferencia de votos ha
sido abrumadora en relación a las del 2000, de las cuales aun quedan
preguntas sobre su validez o no. A ellas, llegó George W. Bush solamente
con la credencial de haber sido un buen gobernador en el estado de Texas.
Esta vez, en cambio, con un período de gobierno a cuestas y la crítica de
un buen número de estadounidenses, aparte de otros tantos en la comunidad
internacional, la pregunta es: ¿Cómo ha podido lograr lo que parecía estar
en su contra? Al menos, las encuestas parecían favorecer al Senador Kerry.
A nivel internacional, el único país que apoyaba abiertamente a Bush, era
su eterno aliado en el medio oriente, Israel. Alemania y Francia, se
distanciaron luego del inicio de la guerra en Irak y en Rusia, como en
algunos otros pocos países, Bush tenía una ventaja mínima.
Las causas que argumentó el presidente Bush para atacar Irak,
aparentemente fueron falsas. Algunos informes parecen testimoniar que
posiblemente Saddam Hussein, desmanteló sus armas de destrucción masiva,
antes de la invasión del 2003. No hay pruebas de que estén escondidas en
algún otro lugar, aun cuando la posibilidad podría existir, conociendo las
argucias de Saddam.
Tampoco se le ha encontrado al dictador iraquí, un nexo con Al Qaeda. En
la guerra, la cifra de soldados norteamericanos que han perecido, ya
supera los 1,000 y entre la población civil de Irak, hay más de 150,000
muertos. Kerry apoyó la invasión a Bagdad, empero para presentarse a su
campaña electoral, quiso parecer arrepentido.
La economía norteamericana no pasa por un buen momento. Lógicamente la
guerra, ha mermado mucho de sus reservas fiscales. Ha subido la gasolina.
Ha habido una disminución neta de empleos, de lo que no necesariamente
podría culparse a Bush en su totalidad. Aparte, los sistemas de salud y
educación pública, a pesar de las campañas en ayudar a esos sectores,
sobre todo en el de educación con el “No child left behind”, siguen con
problemas. Y peor aun, según los analistas políticos, Bush perdió al menos
en dos de los tres debates presidenciales.
A pesar de ello, consiguió más del 53% de los votos en el sufragio en sí y
mucho más de los votos necesarios que emite el Colegio Electoral, sobre
cuya reglamentación, la Constitución de los Estados Unidos dice que el
número de votos electorales de cada estado se determina, también por el
número de sus integrantes en la Cámara de Representantes y en el Senado.
Parte de la campaña de los demócratas, fue motivar al electorado para que
saliera a sufragar en mayor cantidad, pues consideraban que ello les daría
más posibilidades; sin embargo, habiendo sido una de las elecciones más
concurridas de la historia, fueron los republicanos, los que consiguen la
ansiada mayoría.
¿Cual fue la causa del triunfo?
¿El miedo a ver repetirse un atentado como aquel que destruyó uno de los
símbolos más representativos de New York: Las Torres Gemelas? Hay que
recordar que la talla presidencial de Bush, se elevó luego de dicho
atentado, cuando el mandatario decidió dar una respuesta militar más
contundente contra el fundamentalismo islámico. Antes, sobre todo los
gobiernos demócratas, sólo respondían lanzando una andanada de bombas en
campos de entrenamiento de terroristas y nada más. Bush en cambio, con una
mentalidad más nacionalista, considera que contra los terroristas sólo se
debe ir a la ofensiva y atacarlos en su propio bastión.
Por otro lado, los valores morales dentro de la sociedad estadounidense
parecen reivindicarse con Bush, muchos de cuyos integrantes han votado a
favor de los matrimonios heterosexuales y en contra del aborto.
En cuanto al voto de quienes constituimos la minoría más numerosa en
Estados Unidos, el Voto Hispano; fue clave para su reelección; a pesar que
el senador John Kerry obtuvo el 53% y Bush, sólo el 44% de ellos. El presidente logró captar nueve puntos porcentuales más,
en relación a las elecciones del 2000. En Texas, obtuvo el 55% del voto
hispano. Este aumento en la votación latina
a nivel general, constituye un paso más en su influencia para determinar
gran parte del destino político del país.
Ojalá el presidente George W. Bush, mejorara su forma de ver América
Latina. Hace poco varios países de esa zona al sufragar, han elegido
candidatos de marcada ideología socialista. Hay falta de comprensión de
parte del sistema económico norteamericano, sobre todo del Fondo Monetario
Internacional, entidad que no ayuda en nada, con su radicales decisiones y
leoninos intereses.
© Luis A.
Ramírez S.
3 de noviembre, 2004 |