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Un E-mail con recuerdos
Hace poco me llegó una nota por el correo electrónico, como los que seguramente le llegarán a muchos, sin haberlo solicitado y sin siquiera conocerse el remitente. Algo parecido sucede cuando uno está en algún "chat" e ingresa alguien totalmente desconocido, no siempre con buenas intenciones. Esto me hizo recordar cuando era radioaficionado en las bandas de 11 y 20 metros; frecuencias en las que muchas veces encontrándome dialogando con algún colega, aparecía otro y solicitaba su ingreso, dando las consabidas claves QRA y QRZ; permaneciendo en QAP.
Claro que igualmente era muchas veces imposible saber de quién se trataba; pero por lo menos había la posibilidad de escuchar la voz a nuestro interlocutor y aplicando un poco de psicología, mas o menos creíamos saber algo sobre su perfil personal. Hoy, estando en uno de esos diálogos por el internet, lo único que generalmente vemos, es nuestro monitor, como receptor de un mensaje que alguien a quien no vemos, tipea posiblemente al otro lado del mundo y en una hora totalmente diferente a la que nuestro reloj marca, por aquello de las coordenadas y los meridianos terrestres.
Algunas de las notas que ahora recibimos, son simplemente cadenas de temas vanales, por los que inclusive el remitente nos advierte de una racha de mala suerte si no es re-enviado ("forward"), a otra cantidad más de incautos. Otras, nos hacen recordar épocas idas, respaldando aquel refrán que dice: "Todo tiempo pasado, fue mejor"; como dirían sábiamente nuestros abuelos.
La nota a la que me refiero líneas arriba traía una especie de recuento de todo aquello que hacíamos, quienes pertenecemos a generaciones no muy lejanas. Claro, el tiempo pasa tan raudo que parecería que somos más jóvenes, pues como dice el tango "20 años no es nada..."; por lo cual, todo parece haber sucedido ayer.
Venía escrita a manera de refranes o pensamientos sobre algo que se añoraba.
● Quisiera regresar hasta el tiempo en que las decisiones importantes se tomaban mediante un práctico..."de-tin-ma-rín-de-do-pin güé".
Esto me hizo recordar que también se usaba esa otra táctica de "Mi mamá, me dijo que....." y si se trataba de decidir por una damicela, deshojábamos una flor, recitando aquel "Me quiere, no me quiere...".
● Los errores de gramática se arreglaban diciendo simplemente: "¡Arranca la hoja y hazlo otra vez!".
Pero eso era sólo parte de la rutina. Recuerdo que luego de comer y a manera de tertulia, mi padre me preguntaba a "quemarropa", algo así como; ¿Dónde llevan acento las palabras esdrújulas? o acaso ¿Cuánto es 12 x 12". La respuesta debía salir tan rápida como llegó la pregunta. No había lugar a titubeos, so pena de recibir un reglazo o el "chicote" tipo fusta, que era infaltable en casa. Recuerdan aquel refrán que decía "La letra entra con sangre".
● El peor castigo y condena era que te hicieran escribir cien veces: "No debo...".
Bueno, este castigo era benévolo en relación al que te hacía quedarte parado toda la mañana en medio del patio del Colegio. Te hacías más conocido que el "pan con camote" que vendían en el kiosko del campo deportivo.
● Las discusiones terminaban con un "piedra, papel o tijera".
Aunque muchas veces, había que advertir: "Te espero a la salida".
● Llenar un frasco con canicas podía mantenernos felizmente ocupados toda una tarde.
Era la época de jugar a la "ñocos", al "timple puro" o "timple cuarta". Y tener una "chololona" era como poseer una bola con mucha suerte. Los "ñocos", generalmente eran tres y había que encajar la bola jugadora en cada uno de ellos; girando de ida y vuelta las veces que previamente se determinaban .
● No era raro que tuvieras dos o tres "mejores" amigos(as).
Era fácil concidir en muchas cosas. Después de todo, uno paraba mucho tiempo con ellos, en el Colegio o en el barrio.
● "Es muy viejo(a)" se refería a cualquiera que tuviera más de 18 años.
Yo recuerdo que cuando estudiaba Primer Año de Secundaria a la edad de 11 años, en mi salón habían alumnos de hasta 25 años o más.
● No había nada que fuera más lindo y "prohibido" que jugar con cohetes.
Sobre todo en Navidad y Año Nuevo, cuando la celebración era más grata.
● "Guerra", sólo significaba arrojarse trozos de tiza y bolitas de papel durante las "horas libres".
Y cuando era "nuclear", la "mota" servía su cometido. Nos dejaba la cara llena de polvo de tiza a manera de explosión, cuando quien la arrojaba tenía buena puntería.
● Un "globo de agua" era la más moderna, eficiente y poderosa "arma" que se había inventado.
Especialmente para jugar "Carnavales" y cuando le poníamos "anilina" de colores.
● "Haber llevado un arma a la escuela" significaba que te habían atrapado con una honda".
Recuerdo que la más sofisticada, tenía una bien labrada "orqueta", que era como una especie de "mira", para mejorar la puntería. Tuve oportunidad de practicar con las dos.
● "La guerra verdadera", era algo que había sucedido antes de que naciéramos y que nunca volvería a suceder.
● Nadie en el mundo era más linda que mamá. Ella con sólo besar tus moretones, chichones y raspones te hacía sentir mejor al instante.
Pero el mundo ha cambiado tanto.
● Nunca faltaba la moneda debajo de la almohada que te dejaba el "Ratón" a cambio de tus "dientes de leche", eras de otro mundo si te dejaba un billete.
Total, "Un Sol", era "Un Sol".
● "Ladrones y Policías", era sólo un juego para los recreos... y era mucho más divertido ser ladrón que policía.
También jugábamos "a la pega" o "a las escondidas".
● Los helados y frutas constituían el grupo de los alimentos básicos esenciales.
Cómo no recordar los helados de lúcuma y tantos otros sabores del "Palermo" en Jesús María; del "Alfa" en Miraflores o simplemente los "pibes" de D’Onofrio. Lejos del terruño, ¿Dónde encontrar ahora, nísperos, membrillos, chirimoyas?
● Para viajar desde la tierra al cielo, sólo tenías que jugar a que eras "astronauta o superhéroe".
● Era ideal jugar un partido de vóleibol sin red y las reglas no importaban demasiado.
● Siempre descubrías tus nuevas capacidades y habilidades a causa de un "¿a que tú no puedes?...".
● La "desilusión" era haber sido elegido "último" para el equipo de tu escuela.
● Para transformar tu "bici" en una poderosa "moto" sólo tenías que colocarle un globo inflado entre los rayos de la rueda.
● No había nada mejor que las tardes del Verano para esperar y ver pasar a la vecina que tanto te agradaba.
Todo aquello pertenece a una época muy inocente que parece tan lejana y pedir que se repita, nos hace recordar otro refrán que decía: "Sería como pedir, peras al olmo".
¡No se puede regresar, pero... si puedes recordar la mayoría de estas cosas, entonces significa que realmente has vivido!
Pásale esto a cualquiera de tus amigos que necesite un pequeño descanso en su agitada y feliz "Vida de adulto". De no hacerlo, les impedirás reencontrarse con una feliz época de infancia que deben estar añorando, lo que te traerá noches de pesadillas con la "bruja macachiva".
© Luis A. Ramírez Editor 8 de octubre, 2002
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